¿Por qué el bitcoin bate sus propios récords?

En 2009 un estudiante noruego invirtió 27 dólares en la adquisición de bitcoines como parte de su tesis doctoral, lo que por aquel entonces equivalía a 5.000 unidades de la moneda digital. El joven se olvidó de la criptomoneda hasta 2013, fecha en la que se propuso recuperar las claves que le permitían comprobar los resultados de su pequeña inversión experimental. Cuando lo consiguió, se llevó una sorpresa mayúscula: sus 5.000 bitcoines valían 886.000 dólares cuatro años más tarde, relató el diario The Guardian. Con ese dinero, el joven se compró un bonito apartamento en la capital Noruega.

Si todavía no estás familiarizado con el bitcóin, antes de seguir leyendo presta atención a cómo lo definía Dylan Redfield, estudiante de Scotch Plains-Fanwood High School en Nueva Jersey, en un artículo anterior: “Al igual que puedes tener un dólar, un euro u oro, puedes tener un bitcóin. Es completamente digital y se almacena en tu computadora. Es descentralizado y se ejecuta sobre una red par a par, lo que significa que ninguna persona o institución puede regular o controlar el bitcóin. Y usa criptografía [una medida de seguridad] para garantizar que sólo tú puedas usar tus bitcoines”.

La historia de Kristoffer Koch, que así se llamaba el estudiante noruego, es el sueño de cualquier pequeño inversor. Si Koch hubiera conservado sus bitcoines hasta el 25 de mayo de este año, hubieran valido 13. 800.000 dólares. En esa fecha su precio se disparó hasta los 2.760 dólares por unidad, lo que supuso un nuevo récord histórico. De hecho, la moneda virtual está registrando subidas de vértigo en lo que va de año. Al cierre de 2016, la cotización del bitcóin se situaba justo por debajo de los 1.000 dólares. Desde entonces, su valor ha aumentado un 184%.

Puesto que se trata de dinero en forma digital, puedes usarlo para comprar cosas en cualquier lugar del mundo a través de Internet, pero también puedes invertir en él para lograr una potencial revalorización, tal y como le ocurrió a Koch, aunque su intención al adquirir bitcoines fuera otra. Sin embargo, antes de hacerlo, quizás deberías tener en cuenta algunas de las razones que han impulsado su reciente revalorización y por qué uno de los puntos débiles del bitcóin es su volatilidad, es decir, los cambios de valor bruscos.

Las razones del rally

Los expertos consultados destacan dos razones fundamentales detrás del rally del bitcóin en 2017. En primer lugar, las compras especulativas realizadas por ciudadanos chinos como consecuencia de la caída de su moneda, el yuan, a lo largo de 2016 (un 7%). Y, por otro lado, el creciente número de ciudadanos japoneses que han entrado en el mercado de bitcoines, disparando su demanda, como consecuencia de la reciente decisión de Japón de autorizar esta moneda como forma de pago legal.

Sin embargo, el caso de China hay que mirarlo con lupa, puesto que la evolución del bitcóin en este país está rodeado de algunas sombras. A principios de año, el 90% de los bitcoines se negociaban en el gigante asiático, pero la intervención de las autoridades para regular su uso cambió las cosas. En enero, en medio del rally alcista de la moneda virtual, el Banco Central de este país decidió llevar a cabo algunas investigaciones de las transacciones realizadas por las principales plataformas donde cotiza el bitcóin en busca de posibles delitos, como el blanqueo de capitales. Cuando se conoció la investigación, el valor del bitcóin cayó un 35%. Además, las autoridades también decidieron restringir los intercambios con bitcoines a través de la obligación del cobro de comisiones a las casas de cambio.

Tras el descalabro del mercado chino y el respaldo de las autoridades japonesas al bitcóin, cerca del 50% del total de las negociaciones de la moneda virtual se trasladaron a Japón. Las medidas de este país a favor del bitcóin ha atraído una ola de inversionistas al ecosistema de las criptomonedas, más cuando se especula con que las autoridades rusas también autoricen este tipo de monedas el próximo año.

Todos estos movimientos por parte de las autoridades, así como las noticias negativas del uso que hacen los criminales de esta moneda, como por ejemplo el hecho de que los hackers responsables del ataque global Wannycry pidieran el rescate de los computadores que habían infectado en más de 100 países en bitcoines, influyen de manera decisiva en las oscilaciones del valor de esta moneda en el mercado y ponen de manifiesto el riesgo que implica para los inversores apostar por ella. Entre el año 2011 y el 2014, el precio del bitcóin cayó de forma abrupta tres veces, más del 50% cada vez.

¿Un valor refugio?

Sin embargo, ahora algunos expertos sugieren que la moneda virtual se está convirtiendo en un activo relevante y que podría convertirse en un valor refugio, es decir, aquel al que recurren los inversores cuando se sienten rodeados de incertidumbres económicas o políticas. El valor refugio por excelencia es el oro. Sin embargo, la divisa virtual, para sorpresa de gran parte de los analistas, ha desbancado al oro este año, y su valor ha superado al de la onza de este metal en más del 70%.

Manuel Romera, director del Sector Financiero del IE Business School, explica el auge del valor del bitcóin por “la falta de confianza en las políticas monetarias de los Bancos Centrales, como puede ser el dólar o el euro, lo que ha provocado que el inversor se intente refugiar en una moneda como el bitcóin que, en principio, se produce por una algoritmo informático que, para explicarlo de un modo coloquial, significa que hay que trabajar un número de horas en el computador para producir monedas. Los inversores necesitan una moneda de referencia que lleve aparejado algo que sea real”. Romera está haciendo referencia al patrón oro, un sistema monetario que, básicamente, consistía en que los billetes podían intercambiarse por oro, pero que desapareció tras la Primera Guerra Mundial. Desde entonces, los bancos centrales imprimen mucho dinero, sobre todo tras la crisis de 2008, lo que puede generar muchos problemas en las economías y ha hecho que algunos economistas piensen que se debería volver a implantar este patrón. Romera señala que esto se ha trasladado al campo de las criptomonedas con “la creación del Hayek coin, una moneda virtual que está respaldada por el oro y que remedia lo que los bancos centrales hacen: emitir dinero sin que haya un bien detrás”.

Y añade que los millennials, en particular, “ponen en cuestión el sistema y no quieren que haya políticos al estilo venezolano, por poner un ejemplo muy extremo, que le den a la máquina de hacer bolívares sin que haya bienes y servicios detrás”. La economía de Venezuela está actualmente al borde del colapso y registra una inflación galopante, de en torno al 700% en 2017, una de las mayores del mundo. “En 2012 yo cambié 1 euro por 11 bolívares en el mercado negro, hoy en día se cambia 1 euro por 5.000 bolívares en ese mismo mercado. Ante ese miedo, adquiere fuerza el concepto de moneda virtual que lleve aparejado una capacidad suficiente de la gestión del valor”, relata Romera.

El empuje del bitcóin en los mercados ha servido de impulso a otras criptomonedas como el Ether, que en enero cotizaba a 11,45 dólares la unidad y ahora lo hace a 256,23 dólares. Los expertos no saben a ciencia cierta cómo se comportarán este tipo de monedas en el futuro pero, en el corto plazo, el número de inversores apostando por el bitcóin podría multiplicarse en función de la decisión que adopte la SEC, el supervisor bursátil estadounidense, ante la propuesta de los gemelos Winklevoss, los archienemigos del creador de Facebook, de comercializar el que sería el primer fondo cotizado (ETF) sobre el bitcóin. Un ETF es una cesta de valores que cotiza en un mercado. En marzo, la SEC rechazó la propuesta, pero solo dos meses después ha decidió revisar la decisión. Si la SEC aprueba el ETF, facilitaría enormemente las vías de inversión en la divisa virtual. ¿Te atreverías a ser uno de esos nuevos inversores?

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