Inversiones que cambian el mundo

Muchos estudiantes de secundaria están considerando actualmente aquello que es importante para ellos, sobre todo quienes se van a mudar a la universidad o van a incorporarse al mercado laboral. Consejeros estudiantiles, padres, maestros, les están preguntando: “¿Cuál tu declaración de principios en la solicitud a la universidad? ¿Qué valoras? ¿Cuáles son tus intereses?”. Es un momento de reflexión.

En un informe reciente de alumnos de la secundaria de los suburbios de Chicago, el Daily Herald destacó una declaración personal del estudiante de último año Kshitij Vashi, de la Schaumburg High School en Schaumburg, Illinois. Vashi escribió: “Deseo vivir de acuerdo con el ideal del inversor de impacto, utilizando lo que aprendo en vez de explotar a comunidades marginadas globalmente”.

Si bien no todos los jóvenes de 18 años aspiran a ser un inversor de impacto experto como Vashi, definitivamente es un tema sobre el que hay más gente hablando estos días. Sólo en los últimos dos años (de 2014 a 2016), los activos de la inversión sustentable, responsable y de impacto (SRI) crecieron un 33% hasta casi $9 billones en los Estados Unidos, de acuerdo a datos del Foro Estadounidense para la Inversión Sustentable y Responsable (U.S. Forum for Sustainable and Responsible Investment, USSIF).

‘Un punto de inflexión’

Una manera sencilla de pensar en el impacto que tiene la inversión es “hacer el bien y hacerlo bien”. Más y más gente está buscando maneras de colocar su dinero en inversiones que ayuden al mundo y también que le dé un retorno positivo sobre el dinero que invierte. La inversión de impacto es la práctica de tomar en cuenta factores ambientales, sociales y de gobernanza al tomar decisiones de inversión, y se refiere a la gama completa de acercamientos dentro de la categoría, que incluye la inversión socialmente responsable. Regresando a Vashi por un momento, él desea estudiar Economía pero desde el punto de vista de “aprender a realizar inversiones sabias guiado por mis…creencias éticas”. Por lo tanto, hacer el bien y hacerlo bien.

Durante una mesa redonda titulada “Mainstreaming Impact Investing” (Integración de la inversión de impacto a la corriente principal) en la reciente Conferencia de Social Impact de este año, patrocinada por la Iniciativa de Impacto Social de Wharton, Christopher Geczy, profesor adjunto de Finanzas en Wharton, destacó que hay más estudiantes inscriptos en su clase de inversión de impacto que en la clase de administración de inversiones tradicional, a lo que denominó un “punto de inflexión” para esta clase de inversión. Lo que es más, de acuerdo a una reciente encuesta del Bank of America, el 85% de los millenials está interesado en, o está realizando activamente, inversiones de impacto.

Para comprender mejor lo que significa poner tu dinero a trabajar por un objetivo social, consideremos a d.light, una empresa de tecnología solar que Judith Rodin, presidente de la Fundación Rockefeller y antigua presidente de la Universidad de Pennsylvania, cita en su libro The Power of Impact Investing (El poder de la inversión de impacto). D.light es una empresa en la que los inversores de impacto colocan su dinero. En una entrevista con Knowledge@Wharton, Rodin explicó: “La pobreza de electricidad es una de las raíces de la pobreza a nivel global. La gente que no tiene una fuente de iluminación que sea confiable tiende a usar keroseno … o quema madera, y eso no es sustentable ambientalmente”. ¿Cómo conseguimos energía solar o luz a batería [que le permita] a la gente, con frecuencia en áreas muy remotas del mundo, tener acceso a la iluminación? D.light comenzó como un modelo o idea muy pequeño, casi como una linterna… Ese es un ejemplo de donde hay inversión directa en una empresa social, y eso es maravilloso para algunos inversores de impacto. [Los inversores directos son] personas que … realmente desean comprometerse con la empresa, y desean ver y sentir el resultado del trabajo.

“Pero no todos los inversores de impacto son así”, continúa Rodin. “Algunos inversores de impacto realmente tienen posiciones muy fuertes acerca del objetivo social, pero sienten que no tienen el tiempo o la experiencia o la energía, francamente, para comprometerse de forma tan profunda con la empresa en sí. Al igual que en el sector solo de finanzas, existen fondos para invertir en las empresas sociales que hacen las comprobaciones debidas sociales y financieras. Los inversores luego invierten en los fondos. Sonen Capital es uno muy conocido ahora, pero existen muchos otros fondos excelentes”.

Otro punto importante es que existe una brecha amplia entre la gente que está interesada en la inversión de impacto y aquellos que realmente la practican. Como resultado, la industria está tratando de mejorar los aspectos cuantitativos, impulsados por los datos de la inversión de impacto para que los inversores puedan comprender mejor cómo está trabajando su dinero para ellos. En otras palabras, desean más números para entender las tendencias y medir la efectividad de la inversión de impacto.

Suzanne Biegel, fundadora de Women Effect, que brinda información acerca de la inversión con la lente puesta en el género, insta a cualquiera involucrado con la inversión de impacto a también enfocarse en el aspecto cualitativo de las inversiones potenciales. Cuenta las historias de estas empresas, y también escucha de cerca las historias para comprender cómo podrían coincidir con tus propios valores. “La gente cambia su comportamiento en las inversiones cuando algo la conmueve”, explica Biegel durante la Conferencia de Impacto Social. “Contar la historia es absolutamente crítico”. Agregó que ella podía conseguir la atención de la gente mucho más fácilmente al destacar que el collar que lleva puesto fue hecho por sobrevivientes del tráfico humano en vez de citando el tamaño multimillonario en dólares del sector de tráfico de personas.

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