La mente detrás de la primera arma que se desbloquea como un iPhone

Cuando Kai Kloepfer tenía 15 años, un evento cambió el curso de su vida. En ese momento era un estudiante en Fairview High School en Boulder, Colorado; Kloepfer vivió 30 minutos de terror en un cine Century 16 en Aurora, Colorado. Ese año, el 20 de julio de 2012, un tiroteo masivo durante la proyección de medianoche de la película The Dark Knight Rises (Batman: El caballero de la noche asciende), acabó con la vida de 12 personas e hirió a 70. Kloepfer, un entusiasta de las ferias de ciencias que había creado dirigibles, robots a control remoto y otros proyectos excelentes, de pronto se sintió movido hacia una nueva misión en la ingeniería. ¿Cómo podía usar su experiencia científica para lidiar con la realidad aterradora de la violencia de las armas y tiroteos masivos en los EE. UU.?

Kloepfer se sumergió en la investigación que rodea a este tema y pronto descubrió una ruta más clara para dirigir su proyecto: los suicidios y muertes accidentales por armas de fuego. “Básicamente tenemos un tiroteo masivo todos los días en los EE. UU., pero estos tiroteos no ocurren todos en un solo lugar” explica Kloepfer, que ahora tiene 19 años y es estudiante de primer año en el Massachusetts Institute of Technology. “En los EE.UU. muere más gente por armas de fuego que por accidentes automovilísticos, y la mayoría son suicidios. Si queremos evitar éstos, tenemos que ser proactivos acerca de asegurar las armas de fuego”.

Grandes noticias en Suiza

Mientras era estudiante de segundo año de secundaria, Kloepfer se dispuso a desarrollar una clase mejor de tecnología de arma de fuego inteligente que, de manera similar al desbloqueo de nuestros teléfonos inteligentes, sólo pudiese ser disparada cuando leyese la huella digital de su propietario. Luego ganó la Feria Internacional de Ciencias e Ingeniería de Intel 2013 de su estado en la categoría Ingeniería Eléctrica y Mecánica, y luego admitió sufrir de agotamiento mental por los meses de intenso trabajo. Puso su investigación sobre “Seguridad biométrica en armas de fuego electromecánicas” a reposar y retomó su vida como adolescente.

Varios meses después, Kloepfer se encontraba de vacaciones de verano en Suiza con su familia cuando recibió un correo electrónico de la Smart Tech Challenges Foundation, que financia a gente que está creando nuevas tecnologías de seguridad para las armas de fuego para el mercado estadounidense. “Estaba mirando esta montaña y revisando mi correo electrónico”, recuerda Kloepfer, quien había solicitado una beca pero nunca pensó que alguna vez la conseguiría. “El presidente de Smart Tech Challenges me envió este mensaje que decía que tenía la beca y que por favor les mandase mi plan de trabajo y presupuesto dentro del plazo de tres días”.

Y con eso, Kloepfer comenzó a construir los cimientos para su empresa, Biofire Technologies. La beca de $50.000 de Smart Tech Challenges y su pasión por la feria de ciencias le impulsaron a completar la transición desde un proyecto hacia una “startup” comercial (empresa que recién se inicia). “Terminé recaudando el dinero inicial en becas y donaciones, aproximadamente $175.000, que usé para seguir desarrollando la tecnología y construir un prototipo”, explica Kloepfer.

El prototipo de prueba de concepto actual, construido a partir de plástico impreso en 3-D, es un arma de fuego inteligente de plástico con un sensor de huella dactilar que sabe quién la está disparando. Se la considera el primer avance importante en seguridad en armas de fuego en décadas. El desarrollo de un prototipo avanzado sobre un arma de fuego real está en camino.

Kloepfer, incluido recientemente en la lista de Forbes de los menores de 30 años más influyentes, ahora está rodeado por un equipo de abogados de primera, inversores ángeles y asesores de Silicon Valley. Y recientemente fue destacado en un artículo de primera página en el Wall Street Journal. “Ha sido asombroso”, destaca Kloepfer, quien tiene que educarse acerca de los factores políticos y socioeconómicos que alimentan el debate alrededor de la propiedad de las armas de fuego y el uso restringido de las mismas. Por una cantidad de razones, los grandes fabricantes de armas desactivaron hace años la idea de la tecnología de armas inteligentes. La discusión sobre si es una buena idea o no sigue siendo furiosa. Aún así, Kloepfer sigue siendo un innovador y un defensor. “La gente parece realmente interesada en lo que estoy haciendo. Más que eso, es una gran plataforma para ser un evangelizador tecnológico a favor de las armas de fuego inteligentes y los peligros de la violencia por armas de fuego”.

Kloepfer desea especialmente que otros adolescentes aprendan de su experiencia guiada por la ingeniería, que a él le abrió muchas rutas nuevas. Él resume así su conocimiento:

1. El suicidio es una de las causas principales de muerte entre adolescentes. “Esta es la realidad”, expresa Kloepfer. “Parece que todos conocen a alguien que cometió suicidio. El estar ahí para los amigos puede marcar una diferencia sustancial. El 90% de la gente que tiene un intento de suicidio, procede a conseguir tratamiento y sigue adelante. No toda la esperanza está perdida. Estar ahí para alguien es realmente importante”.

2. Lo que la gente diga que es verdad no siempre es verdad. “Durante el transcurso de este proyecto un montón de gente me dijo que era imposible construir un arma de fuego inteligente. Es posible. Yo construí una”, afirma Kloepfer. “Admito que me metí en ello sin hacer toda la investigación previa que debía. Cuando estaba trabajando en la empresa, ya había avanzado demasiado para detenerme. No había realizado una amplia investigación del mercado y aprendido todas las cosas que necesitaba aprender. Generalmente eso es una tontería. Pero, por otro lado, no tenía gente arrojándome obstáculos y diciéndome que no podía hacerlo. No siempre tiene razón la mayoría. El pensamiento prevaleciente no siempre tiene razón. No tengas miedo de cambiar las cosas.

3. No te sientas intimidado por lo que no conoces. “Soy un gran defensor de aprender cosas nuevas y de intentar cosas afuera de tu zona de confort”, explica Kloepfer. “Aún cuando se tratase de los proyectos de ingeniería y ferias de ciencia de mi escuela secundaria, yo no provenía de una familia de científicos e ingenieros. Cerca del 99% de ese conocimiento y conjunto de habilidades provinieron de que yo mismo me asignase proyectos. Y cuando gané la beca, nunca había sido un emprendedor. Pero no es tan difícil buscar cómo confeccionar un presupuesto. Le pregunté a amigos y contactos. Cada desafío no es tan malo si estás dispuesto a hacer el trabajo. Abordo un montón de cosas en mi vida con la idea de que si no sabes cómo hacerlo, simplemente comienza”.

This entry was posted in Artículos, Emprendedores y Líderes, La vida después de High School. Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Join the Discussion