¿Puede la energía renovable solucionar el desafío del cambio climático global?

Maanasa Mendu está confiando en la innovación y en los costos eléctricos para abordar la crisis de energía global. La estudiante de primer año en Mason High School en Mason, Ohio, viajará este mes a St. Paul, Minnesota, como una de las 10 mejores finalistas nacionales en el Discovery Education 3M Young Scientist Challenge 2016. Mientras esté allí, presentará su invención que ayuda a hacer que la energía eólica sea una fuente de energía aplicable a nivel global. “La energía del viento es una forma poderosa y popular de energía renovable con un potencial enorme”, explica Mendu en su video para el concurso. “Necesitamos convertir la energía eólica en una fuente de energía eficiente y aplicable a nivel global”. Mendu creó un dispositivo que usa materiales piezoeléctricos que son amigables con el ambiente y con excelente relación costo beneficio para brindarle energía eólica al mundo.

El invento de Mendu y la pasión por el futuro de la generación de energía están en sintonía con las necesidades críticas de la economía global. La adopción de energía renovable, generada a partir de recursos naturales como la luz solar, el viento, las mareas, el crecimiento de las plantas y el calor geotérmico, es una estrategia clave en el combate del cambio climático alimentado por la emisión de gases invernadero, que el Foro Económico Mundial identifica cada año como un riesgo global grave. Los combustibles fósiles tradicionales como el carbón, el gas natural y el petróleo, que los renovables buscan reemplazar, aportan a la contaminación del aire que provoca el calentamiento global.

Un artículo publicado este mes por nuestra publicación principal, Knowledge@Wharton, explora el mercado de hoy en día para la energía eólica y solar y las realidades del cambio climático. El profesor de Economía de los negocios de Wharton, Arthur van Benthem, expresa: “El sector de la energía renovable ha experimentado un crecimiento dramático durante el último par de años”.

Estos son algunos de los datos básicos compartidos por van Benthem y otros expertos en cambio climático acerca del desafío global de afrontar las emisiones de gas invernadero:

•Los precios de la energía eólica y solar se desplomaron. A medida que el costo de la generación renovable se acerca al costo de la electricidad alimentada a fósiles, es probable que más gente gaste dinero para instalar y utilizar esta forma de energía.

•Las proyecciones acerca de la futura implementación eólica y solar se volvieron más optimistas, especialmente en los EE. UU.. Bloomberg New Energy Finance, una empresa que analiza el sistema de energía, espera que la capacidad solar instalada se cuadruplique o más entre ahora y 2022, en base a la fortaleza de las caídas continuadas en los costos. Y la proyección hecha en el año 2000 por la Agencia de Energía Internacional de cuánta capacidad de energía eólica habría en 2040, fue revisada y modificada hacia arriba, al quíntuple.

•El uso de la energía solar en los EE. UU. está en aumento en parte porque las empresas encontraron maneras eficientes de adquirir clientes, procesar las aplicaciones e instalar los paneles en los techos de la gente. SolarCity, con sede en Silicon Valley, California, es una de las empresas líderes del país en energía solar residencial. Se espera que Tesla, la empresa de autos a energía eléctrica fundada por Elon Musk, adquiera SolarCity en noviembre.

•La industria de la generación de energía sólo es responsable por una parte de las emisiones de gas invernadero de la nación. Los otros sectores combinados, que incluyen al transporte, calefacción y aire acondicionado, fabricación de cemento e industrial, componen una porción más grande de las emisiones que la energía.

•Como parte del Acuerdo sobre Cambio Climático de París, alcanzado en diciembre de 2015, cada nación se comprometió a reducir sus emisiones de gases invernadero.

•Los vehículos eléctricos pueden ayudar a que los países cumplan con sus objetivos de reducción de emisiones, pero no todos están convencidos todavía de que necesiten comprar un auto eléctrico. Las ventas de vehículos eléctricos han sido bastante más bajas que lo que algunos de los observadores más optimistas en la industria habían proyectado hace unos años.

•Se espera que el Bolt de Chevy y el Tesla 3 venidero tengan alcances de 200 millas, por el mismo precio al que se vendían los autos hace seis años, lo que debería ayudar.

•Para que haya una verdadera revolución de las energías renovables, los gobiernos deben poner un tope a las emisiones de combustibles fósiles: establecer un nivel que las emisiones no puedan exceder. La industria petrolera se opone a este movimiento, pero los expertos creen que tales medidas drásticas conducirán a innovaciones más verdes y a tecnologías de reducción de las emisiones. En otras palabras, más y más científicos y empresarios pensarán como Maanasa Mendu.

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