Por qué la programación es el lenguaje del futuro y deberías aprenderlo

En esta época del año muchos estudiantes del hemisferio norte se despiden con cierta tristeza de las vacaciones de verano; no hay más remedio que decirle adiós a la playa y a los días largos y calurosos en compañía de nuestros mejores amigos. Sin embargo, no hay que caer en el desánimo porque ésta es una época ideal para plantearse nuevos objetivos o desafíos de cara al otoño y al nuevo curso escolar. Si todavía no tienes alguna idea concreta en mente, quizás podrías seguir el consejo de la supermodelo Karlie Kloss, que a través de Kode with Klossy y #codewithklossy anima a todas las jóvenes a aprender a programar.

Kloss no está sola. Medios de comunicación como la BBC están realizando esfuerzos para incentivar la programación entre la juventud del Reino Unido y ya hay varios países europeos, como Francia, Estonia o algunos lugares de España, que incluyen esta asignatura en su currículo escolar. Independientemente de si en tu región o país se enseña programación en el colegio, cada vez hay más voces que abogan por la adquisición de este tipo de conocimiento, ya sea a través del sistema educativo o de forma autodidacta.

Uno de ellos es José Ignacio Huertas Fernández, codirector de Programamos, una asociación sin ánimo de lucro, fundada por profesores, cuyo objetivo es fomentar la enseñanza de la programación de videojuegos y el desarrollo de ‘apps’ en la escuela y en el hogar a través de una amplia oferta de recursos y tutoriales. Huertas dice que “saber programar va a ser un requisito fundamental [a nivel laboral] dentro de muy poco”. Y añade que “un buen porcentaje de los alumnos que comienzan ahora su etapa escolar terminarán trabajando en empleos que aún no han sido inventados, pero es evidente que muchos de esos empleos estarán muy relacionados con el mundo de la informática y las comunicaciones. Así, la Comisión Europea calcula que en el año 2020 existirán 900.000 puestos vacantes en el ámbito de la informática y las comunicaciones en Europa”.

Por este motivo, en su organización consideran que “acercar la tecnología y la programación a los estudiantes más jóvenes es apostar por su futuro y por dotarles de capacidades que les permitan incorporarse al mercado laboral con garantías”. Prueba de los resultados del aprendizaje de estas habilidades es la española Lucía Sánchez Pozo, de 16 años y estudiante de 1º de Bachillerato en Benidorm (Alicante), cuyos conocimientos de programación le han abierto muchas puertas, entre ellas la del emprendimiento. Lucía, que es CEO de Unicorn Gamer, un estudio dedicado al desarrollo de videojuegos, cuenta que desde pequeña le apasionaba la tecnología, crear cosas y hacer manualidades. “Siempre había querido crear juegos y a los 11 años decidí aprender usando un programa que se llama Scratch y viendo tutoriales de la web code.org y de YouTube”. A los 12 años ya había creado su primer videojuego, Spanish Diver, y tan solo dos años más tarde, en 2014, los usuarios ya podían descargarse en Android otra de sus creaciones, Crazy Blocks, que obtuvo una valoración de 4,6 sobre 5.

Gracias a la publicación de este último videojuego y más tarde de otro llamado Smash Ball, se le abrieron otras puertas inimaginables hasta entonces: “Tuve la oportunidad de poder dar una ponencia en un evento de marketing en Madrid y aprender a hablar en público, también he podido conocer a gente muy interesante”. En el futuro, añade, “espero que estos conocimientos y experiencias me permitan, quizás, hacer prácticas en grandes empresas digitales, como Google o Facebook. También quiero estudiar Technology Management o Negocios Internacionales en la universidad y tener mi propia empresa de tecnología”.

Pero lo que Lucía realmente valora de su habilidad para programar es que “te ayuda a aprender a resolver problemas y a pensar. Por ejemplo, cuando programas un juego, cualquier pequeño error en el código puede hacer que deje de funcionar por completo. Esto hace que tengas que concentrarte y aprender a buscar una solución. Creo que este aprendizaje es fundamental y todos los niños y adolescentes deberían tener experiencias así. También opino que saber programar es importante ya que te da la libertad para poder crear e inventar cosas que se te pasan por la cabeza, como apps, juegos, páginas web…”

En la comunidad Programamos también destacan, por encima de todo, los beneficios educativos asociados a este aprendizaje. “Al aprender a programar y al desarrollar el pensamiento computacional se fomenta la creatividad, el emprendimiento y la cultura libre, aumenta la motivación, mejora la autonomía, se trabajan estrategias de resolución de problemas, se conocen diferentes formas de comunicación de ideas…”, enumera Huertas.

El codirector de Programamos señala que todas estas destrezas son realmente útiles para cualquier estudiante sin importar la disciplina a la que se vaya a dedicar de forma profesional en el futuro. “Es la preparación ideal para el mundo de hoy, que cambia a velocidad de vértigo y en el que la gente debe inventar soluciones innovadoras de forma constante para enfrentarse a nuevas situaciones inesperadas”, dice.

Y cita a Mitch Resnick, director del grupo de investigación Lifelong Kindergarten del MIT (Massachusetts Institute of Technology), que es responsable de la creación del lenguaje de programación Scratch, para resumir el valor educativo de este tipo de conocimiento: “más que aprender a programar se trata de programar para aprender”.

Del aula a los tutoriales

Por este motivo, desde Programamos fomentan la continua formación de los docentes para que incluyan esta disciplina en las aulas ya que, por un lado, estarán apostando por el futuro de su alumnado y por otro mejorarán la motivación de éstos en sus clases. “Nuestra experiencia nos dice que, mientras un niño o niña se divierte programando un videojuego, una animación o incluso creando una app para dispositivos móviles, puede aprender lengua, idiomas o matemáticas”, señala Huertas.

Aprender programación es más fácil de lo que parece. Huertas asegura que la mayoría de los docentes de las distintas comunidades autónomas [entidad territorial administrativa en España] que a día de hoy usan la programación en sus clases “no contaban con ningún tipo de conocimiento previo. El único requisito para aprender es tener motivación”. Y añade que existe una creencia generalizada de que programar es aburrido y complejo, “pero nada más alejado de la realidad. Hoy día existen muchas herramientas con las que programar se convierte en una tarea muy divertida e incluso en una forma de expresar y comunicar ideas”.

Huertas aclara que cuando en su organización hablan de aprender a programar —y esto va a dirigido tanto a profesores como alumnos— no se refieren “a convertirse en expertos programadores. Sabemos que es importante aprender a leer y a escribir pero no todo el mundo llegará a publicar novelas ni se dedicará a ello. Lo mismo pasa con la programación. En un mundo cada vez más tecnológico va a ser clave saber leer y escribir en el lenguaje de las máquinas”.

Según explica, ellos tratan de derribar estos mitos y barreras, y ayudan a que cualquier persona pueda aprender a programar. Para ello comparten los materiales que crean con una licencia libre, “que permite el uso y la modificación de los mismos, por lo que cualquier docente puede hacer uso de ellos en sus clases. Además hemos creado la primera red social de programación de habla hispana (https://comunidad.programamos.es), que sirve de punto de encuentro de docentes y familias y en el que cualquiera pueda compartir recursos y experiencias”.

Lucía, que aprendió a programar por su cuenta, coincide en señalar que no hay que contar con ningún conocimiento básico específico, “cualquier persona de cualquier edad puede aprender, solo requiere dedicarle mucho tiempo y ganas”. Y destaca que los principales obstáculos que “te puedes encontrar son no entender algo, recibir un error y no saber cómo arreglarlo, pero esto se puede solucionar preguntando en foros de programación o mirando tutoriales en YouTube”.

Lo primero que ella recomienda a alguien que quiera empezar a programar es que haga el tutorial “Hour of code” en la web code.org. Después recomienda seguir el curso de la web www.codecademy.com “donde se pueden encontrar tutoriales interactivos y divertidos para aprender varios lenguajes de programación como html & css (necesario para crear páginas web)”.

A parte de estos cursos, la mejor manera de aprender, desde su punto de vista, es comenzar un proyecto copiando un tutorial de YouTube. “Por ejemplo, tu objetivo puede ser crear un juego de aviones, así que puedes buscar un tutorial en YouTube y seguir los pasos. Esta me parece la manera más práctica, ya que vas aprendiendo sobre la marcha y vas viendo resultados, lo que te motiva a seguir aprendiendo”.

Lucía recuerda que en el futuro “la mayoría de las nuevas empresas van a ser digitales, por lo que saber programar se convertirá en algo indispensable”.

This entry was posted in Emprendedores y Líderes, Tecnología. Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Join the Discussion