Clase de financiación colectiva en línea de un egresado

gafas de sol

Mientras Matthew Sheffield, de 18 años, se prepara para graduarse de la escuela secundaria West Windsor-Plainsboro South en Princeton Junction, Nueva Jersey, en el mes de junio, está reflexionando sobre todo lo que ha aprendido durante sus años como estudiante: matemáticas, ciencias, inglés, historia y, por supuesto, el valor de una sólida estrategia de medios de comunicación social. Esa lección final se produjo hace tan sólo unas semanas, cuando el emprendedor Sheffield realizó una campaña de financiación colectiva de $ 25.000 pidiendo apoyo financiero a través de Internet para colaborar con el lanzamiento de su invento Shady Eyedeas, gafas de sol innovadoras con piezas intercambiables que permiten a los usuarios cambiar las lentes, la montura y los colores de las patillas tantas veces como deseen.

Las Shadys (como las llama Sheffield) tienen ocho opciones de color para las patillas y la montura, además de cuatro opciones de color para las lentes. Los usuarios que compren dos pares tendrán 16 combinaciones posibles de gafas. Con tres pares, las posibilidades se expanden a 81. Comprando toda la línea, los Shadys ofrecen 2.048 combinaciones.

Diseño de una huella digital

En abril, Sheffield lanzó su campaña de recaudación de fondos en Indiegogo, un sitio web de financiación colectiva similar a Kickstarter, mediante la creación de una página con información sobre las Shadys y enlaces a diversos medios de comunicación social. Los inversionistas interesados hacen donaciones a través de la plataforma en línea. Se propuso recaudar $ 25.000 para el 5 de mayo, a fin de financiar la fase de producción de su proyecto, ofreciendo a los primeros donantes un descuento en las Shadys como incentivo: por ejemplo, una donación de $ 25 sirvió para comprar un par de Shadys, cuyo precio minorista normal sería de $ 30. Al final de su campaña, Sheffield quedó muy lejos de su objetivo, recaudando $ 1.849 de 26 donantes, que según él incluían a su familia, amigos, contactos de redes sociales y navegadores de Indiegogo.

Sheffield, quien está agradecido por el apoyo (“Serán los primeros en recibir estas gafas de sol”), considera que a pesar de todo su campaña ha sido un éxito. “No sólo recaudé más de $ 1.800, sino que también acaparé mucha atención y gané potenciales clientes futuros, incluidos los seguidores de las redes sociales”, señala Sheffield, quien creó sus cuentas de Twitter y Facebook en las semanas previas a su campaña de financiación colectiva, y presentó información de los productos en YouTube. “Ahora tengo una huella digital como resultado de toda la atención de los medios. Hay personas que ven el [diseño], hablan sobre ello en los comentarios [“¡Realmente genial!” “¡Que tengas mucha suerte!”] y contribuyen al mismo fondo, lo que permite que otros tengan confianza en una idea que todavía está en sus inicios”. Sheffield, un aficionado desde hace mucho tiempo a la comunidad de la financiación colectiva, eligió Indiegogo antes que otros sitios populares, ya que le dio la opción de quedarse con gran parte de su recaudación (el sitio tuvo una comisión del 9%), incluso a pesar de no haber alcanzado su objetivo. Otros sitios reembolsan a los inversores cuando no se cumplen los objetivos.

El desarrollo de la campaña en línea de Shady Eyedeas fue un proceso que comenzó hace varios meses. Sheffield, quien ha iniciado otros proyectos empresariales, incluyendo sitios de comercio electrónico basados en subastas y Friend Lock, una aplicación Android para evitar que una persona que te pide prestado el smartphone acceda a mensajes de correo electrónico personales, fotos y similares, ha contratado a un ingeniero para ayudarle a desarrollar sus productos acabados y solicitar una patente provisional hace aproximadamente un año. Luego se dedicó a investigar marketing y financiación colectiva y se aseguró de que sus opciones de fabricación estuvieran alineadas antes de poner su prototipo en la pantalla. “No quiero que este sea un proyecto que nos termine llevando más tiempo de lo que pensaba (para entregar), o uno que ofrezca un producto que no se parezca en nada a lo que se prometió”, dice.

Sheffield fue inteligente al hacer su tarea. Según una investigación del profesor de Wharton Ethan Mollick, que estudió alrededor de 46.000 proyectos en Kickstarter, los proyectos exitosos tuvieron, en promedio, un retraso de entre uno y dos meses en la entrega de sus productos. Sólo uno de cada cuatro proyectos fueron terminados a tiempo.

“Creo que es un gran modelo”

Ahora su objetivo es comenzar a producir las gafas de sol, idealmente a nivel nacional, a fin de evitar que sus diseños terminen en el mercado negro en el extranjero, y cumplir con las órdenes de sus financiadores de Indiegogo, que había prometido entregar en julio. “He contratado a un segundo ingeniero para Shadys y estoy rediseñando las partes para que la fabricación sea más sencilla y rápida”, dice, añadiendo que durante la campaña se conectó con un distribuidor de gafas de sol en Canadá que ha trabajado con otras empresas en sitios web de financiación colectiva.

Este otoño Sheffield asistirá a la Universidad de Lehigh en Bethlehem, Pensilvania, para estudiar administración de empresas, con un plan para terminar en una carrera de finanzas. Prevé que allí aprovechará los recursos, incluyendo una impresora 3-D para hacer nuevos prototipos de Shadys para perfeccionar su diseño. A pesar de que desea continuar con su iniciativa empresarial, Sheffield dice que hasta ahora sus proyectos le han ayudado a definir sus planes de carrera. “Con cada empresa, me acerco cada vez más al camino que quiero seguir”, señala. “Me gusta buscar necesidades de productos que estén insatisfechas en el mercado, trabajar en ellas y crear una marca por mí mismo. Veo a Shadys como algo que puedo hacer avanzar más que con mis otras empresas”.

¿En cuanto a la campaña a través de Internet? “No voy a organizar otra financiación colectiva para Shadys. Pero si surge otra idea, creo que es un gran modelo”, afirma Sheffield. “Me gustó que Indiegogo me ofreciera diferentes opciones a la hora de mostrarme estadísticas y métricas sobre quién me está recomendando, la gente que está [apoyando] la idea, y de dónde [vienen] los recomendados, como las agencias de noticias. La comunidad está muy bien organizada. Si tuviera que hacerlo de nuevo, me gustaría poder hacer una prueba de ensayo y error en las redes sociales: qué mensajes funcionan mejor, a qué hora publicarlos, cuál es la mejor manera de abordar a los periodistas. Fue una gran experiencia de aprendizaje”.

 

Preguntas

¿Qué es la financiación colectiva?

¿Alguna vez has participado de alguna forma en una financiación colectiva? ¿Cómo? ¿Fue exitosa?

A pesar de que quedó muy lejos de su meta de recaudación de fondos, Matthew Sheffield considera que su campaña de financiación colectiva ha sido un éxito. ¿De qué otras maneras ayudó a su idea y mejoró sus habilidades?

¿Cómo está cambiando la relación entre las empresas y los medios de comunicación social? ¿Las empresas necesitan medios de comunicación social para sobrevivir y prosperar? ¿Por qué o por qué no?

 

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“Hay personas que ven el [diseño], hablan sobre ello en los comentarios y contribuyen al mismo fondo, lo que permite que otros tengan confianza en una idea que todavía está en sus inicios.”
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