El consejero delegado David Pottruck habla acerca de cómo ser un gran líder

David Pottruck llevó las habilidades desde la colchoneta de lucha a su carrera de negocios.

David Pottruck llevó las habilidades desde la colchoneta de lucha a su carrera de negocios.

La semana pasada, en San Francisco, Knowledge@Wharton High School formó un equipo con PwC para presentar su segundo seminario de conocimientos financieros para educadores de escuela secundaria. El temario para el día 1: Liderazgo. El antiguo consejero delegado de Charles Schwab, David Pottruck, que ahora es profesor en Wharton, conversó con Knowledge@Wharton High School acerca del liderazgo desde adentro.

A continuación, una versión editada de la transcripción.

Knowledge@Wharton High School: Es un gran placer presentar a David Pottruck, que fue entrenador y maestro toda su vida. Como consejero delegado y líder de Charles Schwab, ayudó a que Schwab pasara de ser una empresa con ingresos de $50 millones a ser una empresa con ingresos de $5 mil millones en 15 años. En el camino, obtuvo muchos galardones, incluyendo el premio al consejero del año de Morningstar en 1999.

Pero si le preguntas a Dave, él sostiene que este éxito se debió a las cosas que aprendió como entrenador de lucha en su alma mater, la Universidad de Pennsylvania. Después de dejar Schwab, Dave comenzó a enseñar hace siete años aquí, en el programa de Máster en Administración de Empresas (MBA) de Wharton, donde ganó dos premios de enseñanza como el académico mejor calificado por los estudiantes. David también enseñó a ejecutivos de empresas en el Programa de Educación Ejecutiva de Wharton, así como a estudiantes de licenciatura (PhD) en la Graduate School of Education de Penn. Dave es autor del bestseller de negocios titulado Clicks and Mortar, que llegó al número 8 en la lista de los más vendidos de The New York Times y fue número 5 en Amazon. Actualmente está trabajando en un nuevo libro que se publicará el año próximo.

Hoy en día, Dave es presidente de la empresa de capacitación corporativa para el siglo XXI llamada CorpU. CorpU apunta a brindar lo que llaman “aprendizaje híbrido” que abarca la entrega en línea de contenido educativo, combinada con interacción social entre pares en un grupo de asistentes, combinada con sesiones educativas en tiempo real. Los clientes de CorpU incluyen a Coca-Cola, MasterCard, Aetna, Schwab y el Foro Económico Mundial, por nombrar algunos. Finalmente, Dave desea que todos sepan que está honrado de tener la oportunidad de pasar tiempo con ustedes esta tarde. Por favor, denle la bienvenida.

David Pottruck: Gracias. Es realmente un honor estar aquí con todos ustedes. Siento gran admiración por el trabajo que hacen. Así que, gracias por la oportunidad.

KWHS: Como entrenador de lucha en la UPenn, aprendió cosas y desarrolló capacidades que dijo que lo ayudaron cuando se convirtió en el consejero delegado de Charles Schwab. ¿Cuáles fueron algunas de esas cosas?

Pottruck: Cuando estuve en Penn tuve la oportunidad de ser jugador de fútbol americano y luchador. Luego, cuando seguí para conseguir mi MBA, me convertí en el entrenador asistente de lucha. La experiencia me enseñó algunas cosas. Ahora, recuerden, acababa de luchar el año anterior y ahora era el entrenador. Estoy obteniendo una perspectiva completamente nueva sobre lo que es tratar de ayudar a los atletas a elevar su juego a un nivel más alto. Estas son las cosas que aprendí que permanecieron conmigo en los negocios.

Nro. 1: Aprendí una nueva definición de lo que significaba trabajar duro. Siempre como luchador pensé que estaba trabajando duro. No estaba trabajando lo suficientemente duro porque hay alguien más por allí en el país trabajando más duro que yo. Y va a vencerme. Entonces, de repente tienes que elevar tu juego en términos de entender que el mundo es intensamente competitivo. No estoy entrenando para vencer al tipo promedio; estoy entrenando para derrotar a los mejores tipos del país. Si quiero ser un campeón de todo EE.UU., necesito poder derrotar a los mejores tipos del país. Eso significa que cada vez que me paro sobre la colchoneta o cada vez que me siento a trabajar en mi escritorio, tengo que creer que soy el tipo que trabaja más duro en toda la empresa o el tipo que trabaja más duro en mi equipo o el tipo que trabaja más duro en la categoría de mi peso.

Nro. 2: Muy pocos tipos durante sus carreras como luchadores salen victoriosos en todas sus peleas. Casi todos pierden. Tienes un mal día. Pierdes con un tipo al que deberías haber derrotado. Eso es lo peor de todo. Eso es lo que realmente afecta tu confianza. Sabes que deberías haber ganado pero no lo hiciste. Pero la vida consiste en la elasticidad. La vida se trata de recuperarse de esas desilusiones. Todos tenemos desilusiones. Y a veces, especialmente si tienes una posición de liderazgo (y yo fui lo suficientemente afortunado en mi carrera para ser el gerente de un puñado de gerentes, el líder de otros líderes) tenemos que encontrar los medios para sobreponernos a esas desilusiones, para regresar allí afuera, para encontrar nuestra confianza y seguir avanzando ante lo que a veces es una desilusión muy dura.

Nro. 3: Aprendí que tienes que establecer objetivos realmente altos. Tienes que tener la confianza y el valor de establecer objetivos realmente altos y luego esforzarte al máximo para cumplirlos. Pero hacer eso es realmente difícil. Todos quieren establecer el nivel donde saben que pueden llegar. Todos hacemos eso. Vamos, todos sabemos que hay veces que queremos bajar el nivel. Pero si ponen alto el nivel, la probabilidad de este nivel de desempeño es de poca a ninguna. Y entonces, la única manera de conseguir ese nivel de desempeño más alto es establecer el nivel tan alto que no estés seguro de que puedes llegar allí. Y luego tienes que reunir a todos a tu alrededor para que aporten lo mejor de cada uno cada día, al área de lucha, a la oficina, al aula: lo mejor. Luego trata de tomar ese mejor esfuerzo y lograr cosas grandes.

KWHS: Según lo que ha dicho, ¿cuáles consideraría que son los atributos más importantes de un líder? Y aún más importante, estas cosas ¿son innatas? ¿O pueden enseñarse?

Pottruck: No te conviertes en líder por tener la voz más alta. No te conviertes en líder por ponerse delante de todos y decir: “Subamos la colina”. Pienso que los grandes líderes son gente que es digna de confianza. Tienes que merecer que te sigan. Y tienen que poder confiar en ti. Esto proviene de dos cosas: competencia y conexión. Necesitas ambas. No puedes no ser competente y ser un líder. Nadie va a seguir a alguien que no sepa lo que está haciendo. Entonces, tienes que tener la competencia para hacer tu trabajo. El problema es que tanta gente en los negocios y en el mundo académico, tanta gente en todos los caminos de la vida, recibe un ascenso por su competencia. Y luego ingresan a un trabajo de liderazgo, y no tienen la capacidad para conectarse también.

Esa habilidad para conectarse es lo que inspira a la gente a querer hacer su máximo posible. Hablamos tanto en la escuela de negocios acerca de la motivación. Tomamos clases sobre cómo ser un gerente motivacional. Sé que todos cursaron psicología porque en algún momento me especialicé en educación en Penn y tomé Introducción a la Psicología. Me capacitaron en que las motivaciones tratan sobre el comportamiento y las recompensas. Todos recordamos a Maslow: conducta y recompensa. Bueno, enfrentémoslo; sé de hecho que ya seas un buen maestro o un excelente maestro, tus recompensas financieras son las mismas. Entonces, por lo tanto, dar lo mejor de ti mismo no se trata de una motivación que venga de alguna fuente externa. Se trata de tu propia capacidad de motivarte y de tu propia capacidad para inspirar a tus estudiantes. La diferencia para mí entre la motivación y la inspiración es que la motivación es sobre el comportamiento, luego recompensas, y la inspiración es sobre el objetivo. Consiste en tratar de hacer algo grande porque deseas ser parte de algo grande. Quieres lograr algo de lo que puedas estar orgulloso, no porque haya recompensas que son externas, sino porque hay recompensas que vienen de tu corazón.

KWHS: Fue un líder por mucho tiempo, en Charles Schwab y también es un líder en CorpU. En todos estos años de ejercer el liderazgo, ¿cuál fue el mayor desafío de liderazgo al que se tuvo que enfrentar? ¿Cómo lo superó? ¿Y qué aprendió de ello?

Pottruck: Creo que al principio de mi carrera estuve muy concentrado en la competencia. Quería ser realmente bueno en lo que hacía, y trabajé duro para conseguirlo. Comencé mi carrera comercial en finanzas. Trabajé un poquito en tecnología. Y luego me abrí camino en comercialización. Era realmente bueno en comercialización y me encantaba: adoraba la publicidad, adoraba los ascensos, adoraba escuchar el clin de la caja registradora y adoraba cada vez que concretábamos una venta. Podía medir que había hecho algo exitoso. Trabajé duro para convertirme en un ejecutivo de la comercialización de nivel mundial. Estaba realmente enfocado en esta parte de la competencia, y mucho menos enfocado en la parte de la conexión. Era difícil para mí ir más allá de mí mismo para concentrarme en la parte de la conexión, que con frecuencia consiste en escuchar, no en hablar. Se trata de pedirle a los otros que hagan una contribución. Se trata de inspirar a la gente que desea aportar al diálogo. Estaba tan ocupado contándole a todos qué hacer para mostrarles cuán inteligente era, para tenerlos a todos tan emocionados de trabajar con semejante genio, que no estaba usando el tiempo para obtener sus mejores ideas, tratando de mostrarles cuán importantes eran, dándoles una posibilidad de expresar lo mejor de sí mismos. A esto, pueden llamarlo humildad y buenas habilidades para escuchar. Tuve que sacar del camino a mi propio ego y convertirme en alguien que liderase desde el medio más que en alguien que liderase desde adelante. Creo que ese fue mi desafío más grande.

La manera en que aprendí esto fue que tuve un jefe que fue bastante estricto conmigo. Una vez dio una crítica sobre mi desempeño y me dijo que tenía problemas con mis colegas. Estaba tan ocupado trabajando en mis propias cosas que ni siquiera me había dado cuenta de que tenía esta clase de problemas. A la vez, estaba en el proceso de divorciarme por segunda vez. Así que estaba haciendo un poco de terapia para tratar de entender por qué tenía este problema de selección de esposas.

Cuando iba aproximadamente por el sexto mes de terapia, la terapeuta me dice: “Bueno, tengo una noticia buena y una mala”. Le dije: “Ah, ¿sí? ¿Cuál es la buena?”. Me dice: “Bueno, realmente no creo que tengas un problema de selección de esposas”. Le contesto: “Bueno, ¿cuál es la mala?”. Me dice: “Creo que tienes un problema de comportamiento como esposo”.

Averigüé que los problemas que estaba teniendo en casa eran los problemas que estaba teniendo en el trabajo. Todos eran sobre la colaboración, autoridad compartida, responsabilidad compartida y habilidades para escuchar. Estas eran las cosas sobre las que necesitaba trabajar más.

KWHS: Ha sacado a relucir un buen punto acerca de las conexiones. Y cuando se piensa en esto desde la perspectiva de un maestro de secundaria, todo se trata de conectarse con los estudiantes. Entonces, la pregunta es, ¿cuán importante cree que es que los maestros de escuela secundaria sean líderes? ¿Y por qué?

Pottruck: Si vuelvo al modelo de competencia más conexión, no tengo dudas de que todos ustedes son inmensamente competentes en sus materias. Y estoy seguro de que muchos de ustedes también son fabulosos para conectarse. Pero en mi experiencia, creo que eso es lo que les falta a veces a los maestros. Quizá debido a que no entienden que conectarse es una parte importante del trabajo. Esto es lo que llamo liderar desde el medio en vez de liderar desde adelante. Liderar desde adelante consiste en “Síganme”. Muchos de ustedes son demasiado jóvenes para recordar al actor John Wayne y todas las películas en las que estuvo. Pero siempre estaba [diciendo]: “Vamos, chicos, vamos a subir la colina, síganme”. Ese era el estilo de liderazgo a lo macho. Yo apelo a un modelo diferente: un modelo de liderar desde el medio, donde no estás adelante. Quizá alguien más esté adelante y tú estás tratando de inspirar al grupo para que desee lograr algo grande. Pienso que este es uno de sus desafíos más grandes: inspirar a sus estudiantes para que establezcan objetivos que sean tan altos, para esforzarse, para entender por qué aprendieron algunas de las cosas que aprendieron. Con frecuencia pienso que no lo entienden. Sé que nunca lo hice. Fui un estudiante realmente bueno en la secundaria. Miro atrás y no estoy seguro de desde dónde vino mi motivación. Realmente fui el primer estudiante de mi escuela secundaria que alguna vez acudió a una escuela de la Ivy League. Sólo el 25% de los estudiantes de mi clase de secundaria fueron a la universidad, el 75% no lo hizo. Diría que del 25% que fue a la universidad, la mitad fue a instituciones terciarias de dos años, la mitad fue a facultades de cuatro años. Yo no venía de una comunidad muy bien educada.

Muchas veces me preguntaron: “¿De dónde sacaste esa inspiración para esforzarte para acudir a la Ivy League?” Y ni siquiera lo sé. No tengo idea de dónde vino esa idea. Pero desearía poder decir que tuve maestros que vieron esa chispa en mí, que creyeron en mí y que me inspiraron para llegar más lejos. Eso es lo que pienso que podría ser la parte más valiosa y gratificante de su trabajo. Estoy seguro de que más de la mitad de la gente en esta sala conoce esta alegoría (una historia que enseña una lección). Dos tipos van caminando por la playa después de una gran tormenta, y miles de estrellas de mar aparecieron en la playa. El tipo se agacha, recoge una, la devuelve al agua y su amigo le pregunta: “¿Qué estás haciendo? Hay miles de estrellas de mar en esta playa. No puedes marcar una diferencia”. Este le responde: “Fue una diferencia para esa”. Me encanta esa historia porque eso es lo que hacemos. Hacemos una diferencia, de uno a uno.

Mi esposa y yo tenemos el privilegio de estar comprometidos en acciones de caridad con niños en tutela temporal. Y la razón por la que nos comprometimos con los niños adoptados en este sistema es porque pienso que a nadie le tocó una parte más dura, nadie fue más abusado en algunas formas que un niño adoptado, a pesar de que ellos no hayan cometido ninguna falta. Sus padres, por cualquier razón, los abandonaron, hicieron que los servicios sociales se los llevasen, y van de un hogar sustituto a otro hogar sustituto en este sistema horrible que tenemos. Un 70% u 80% van camino del sistema penal, pero algún porcentaje pequeño tiene esta visión de construirse una vida para sí mismos. Tratamos de ayudar a que esos hombres y mujeres tengan éxito. Ahí es donde siento que estamos marcando una diferencia, de uno a uno. Esa es la parte que considero tan increíblemente emocionante acerca de lo que hacen ustedes.

KWHS: ¿Por qué no vemos el problema desde el punto de vista de los estudiantes ahora? Los estudiantes hoy en día están creciendo en un mundo donde no es fácil obtener empleos. El desempleo joven está en niveles récord, no sólo en los EE. UU., sino en todo el mundo. En su opinión, ¿cuáles son las clases de habilidades que necesitarán los estudiantes secundarios de hoy para tener éxito cuando crezcan y se gradúen? ¿Qué pueden hacer los maestros para nutrir esas habilidades en los estudiantes?

Pottruck: Es una excelente pregunta. Miro atrás hacia mi educación secundaria. Estuve tratando de desempeñarme bien como estudiante secundario porque quería ir a la universidad. No tenía ambiciones de alguna carrera. En la calle en que vivía no había ni un solo empleado de oficina, ni uno. En mi calle había 30 casas y un padre fue a la universidad. Era maestro, y era lo más cercano que teníamos a un trabajo de oficina. Usaba traje y corbata para trabajar o una chaqueta deportiva todos los días. El resto eran trabajadores fabriles, conductores de autobús, policías, bomberos, etc.. No tuve modelos a seguir cuando iba al colegio y quería ir a la universidad. Nunca pensé acerca de las habilidades que estaba desarrollando en el aula. Nadie siquiera puso eso en contexto para mí, que estaba aprendiendo habilidades de comunicación. Yo estaba aprendiendo gramática. No estaba pensando que estaba aprendiendo cómo comunicarme. Escribir ensayos fue aprender a expresarme de una manera persuasiva. Aprender a hacer pensamiento crítico y análisis crítico para observar un problema, descomponerlo, analizarlo, idear soluciones: nunca entendí que estas eran habilidades. Pensé en mí como pasando exámenes. Pensé en mí como obteniendo calificaciones. Nunca tuve el contexto.

Cuando miro a la gente con la que trabajé, todo se trata de pensamiento crítico. Todo consiste en observar el problema y entender cómo diseccionar el problema en los factores que contribuyeron a hacer que el problema sea lo que es. Todos desean lanzarse a resolver el problema. Esperen un momento. Definamos el problema primero. Imaginemos todo lo que contribuye al problema, todas las cosas que tenemos que atacar, luego averigüemos cómo obtener una solución. No estoy estudiando idioma [inglés]. Estoy estudiando comunicaciones y estoy aprendiendo cómo comunicar. Estoy aprendiendo a ser persuasivo, a comunicar verbalmente, a comunicar por escrito, aprendiendo a escuchar, aprendiendo a emitir comentarios. Estas son habilidades increíblemente importantes.

Todos los años ceno en Penn en Filadelfia con todos los estudiantes que llegué a conocer. Siempre permanezco en contacto con ellos. Así que, el año pasado, cené con los estudiantes de Penn. Todos estaban en el College of Liberal Arts (Facultad de Artes Liberales), en Penn lo llamamos College of Arts and Sciences (Facultad de Artes y Ciencias). Así que no es el Wharton School of Business, sino el College of Arts and Sciences.

Estamos cenando. Les pregunto: “Entonces, ¿cuántos de ustedes esperan conseguir empleo trabajando para una empresa cuando se gradúen en vez de convertirse en maestros o ir a trabajar para el Gobierno o una organización sin fines de lucro? ¿Cuántos de ustedes esperan ir a trabajar para una empresa, una empresa con fines de lucro?”. Absolutamente cada uno de ellos levantó su mano. Dije: “Ok, ¿cuántos de ustedes tomaron una clase de contabilidad?”

Nadie levantó la mano. Agregué: “Permítanme hacerles una pregunta: si fuesen a conseguir un trabajo con esa empresa en Italia, y planeasen estar en Italia durante los próximos 10 años, ¿aprenderían italiano?”. “Bueno, por supuesto que aprenderíamos italiano”, contestaron. Agregué: “¿Cuál piensan que es el idioma de los negocios?”. El idioma de los negocios son los números. Es la contabilidad. Si no entienden sobre activo y pasivo, si no entienden los beneficios y pérdidas, los programas de apreciación y amortización; si no captan estos conceptos, no pueden hablar el idioma de los negocios. Hoy todos están observando sus presupuestos, observando los números, responsables de resultados que generalmente se miden en dólares y en centavos. Si no tienen contabilidad, tendrán una desventaja enorme. No hablan el idioma. Son estadounidenses en Italia y no hablan italiano. Me miraron como diciendo: “¿Por qué nadie nunca nos dijo esto?”.

Anteriormente este año estuve en una conferencia sobre innovación educativa. Hablamos acerca de cómo preparamos a nuestros estudiantes en la escuela secundaria o universidad para entrevistas laborales, o cómo no lo hacemos. ¿Cómo consigues un trabajo? ¿Cómo preparas el curriculum? ¿Cómo consigues las pasantías de verano que te ayudan a aprender algo para pulir el curriculum? ¿Cómo das una buena impresión en una entrevista? ¿Cómo respondes a las preguntas? ¿Cuál es el objetivo de esta entrevista? ¿Para qué estás allí? ¿Estás allí para abrir tu corazón y contestar cada pregunta tan honesta y completamente como puedas? ¿O en realidad estás allí para crear una buena impresión con ese entrevistador acerca de quién eres y por qué eres especial?

“Ah, sí, supongo que esa es la razón por la que estoy allí para las entrevistas”, dijeron. Pero nadie te dice eso. ¿Cómo te vistes? ¿Cómo te conduces? ¿Por qué no les estamos enseñando estas cosas a los estudiantes como parte de una educación amplia para ser exitosos en la vida? No lo sé.

KWHS: Voy a hacerle una última pregunta ya que sacó el tema de la innovación educativa. CorpU está al frente de la innovación. La innovación está teniendo lugar en todos lados. Escuchas acerca de los MOOCs [Massive Open Online Courses, Cursos en línea abiertos masivos]. Escuchas que están sucediendo todo tipo de cosas. ¿Qué sucede con la educación o innovación, y qué va a significar para los maestros y estudiantes?

Pottruck: Resulta que tengo la suerte suficiente de estar en el consejo de Intel. Sé que todos en este salón saben qué es Intel. Tuve una reunión esta mañana en la sede de Intel en Santa Clara, [California]. Estábamos observando los portátiles y tabletas más nuevas que van a salir. Mediante aplausos, díganme si esto les atraería. ¿No más contraseñas? ¿Les gusta la idea? ¿No más contraseñas?

La computadora mira tu rostro con la cámara, y te dice (la escuchas): “Indica tu nombre”. Dices: “David Pottruck”, y ahora tienes acceso a todo lo que tienes. ¿Les gusta la idea? Eso podría suceder este año.

Algunas de las cosas nuevas que están saliendo hacen que todo sea tan fácil. Lo que me emociona y lo que pienso que va a ser la ventaja competitiva son cosas como el aula invertida, [un modelo de enseñanza que invierte los métodos de enseñanza tradicionales, brindando instrucción en línea fuera de la clase y mudando la tarea hacia adentro del aula]. Tiene tanto sentido. Soy profesor aquí en Wharton, y realmente no disfruto de dar una conferencia que ya di ocho veces durante ocho años, la misma conferencia de una hora. Preferiría que los estudiantes la mirasen. Ahora, nunca van a mirar durante una hora. Entonces, la descomponemos en segmentos de cinco o diez minutos. Creamos estos vídeos, y vamos a usarlos para reemplazar algunas de mis conferencias. En clase, haremos más resolución de problemas, más discusión de estudio de casos, más discusión de los problemas específicos que tengan (quizá algunas puestas en escena, cosas que tampoco pueden hacer por su cuenta). Empezamos a cambiar el aula: la tarea es trabajo de clase y el trabajo de clase es tarea.

En su mundo, no todos los estudiantes tienen una tableta o una computadora, así que todavía no se puede llegar hasta allí. Pero no estamos lejos. Este año vamos a idear tabletas que cuesten $150. No será una tableta Apple; esa seguirá costando $500. Pero podría ser de Samsung o alguna otra empresa que conozcan bien. ¿Hará todo lo que hace una tableta Apple de $600? No. Pero será algo que todos en el aula puedan usar. Hoy en día, el mayor comprador de iPads es el mercado educativo. Aún así, tenemos millones de estudiantes que no los tienen. De pronto, cuando lleguen a costar $99, $149, podremos encontrar una manera de conseguir que todo niño tenga uno.

¿Qué opinan de los libros de texto que ahora son Ereaders (lectores electrónicos), donde tocan una palabra y van a un sitio web con información enriquecida, quizá dentro de un vídeo o alguna otra información? O no saben una palabra: tocan la palabra, les da una definición de la palabra para nuestros estudiantes de inglés como segundo idioma.

Es más que emocionante adonde está yendo esto. Tengo relación con un tipo que es el patrocinador de una cumbre sobre innovación educativa. Se llama la Cumbre sobre Innovación Educativa. Hay más creatividad en esa cumbre que en la denominación de la cumbre. Pero en todo caso, la empezó hace cuatro años con la Universidad del Estado de Arizona en Phoenix. El primer año, hubo 200 asistentes a la conferencia. El segundo año, fueron 400. El tercer año, hubo 800. Este año, fueron 1.400. Así es como está empezando a crecer este campo. Me encanta ir a las presentaciones de las empresas que recién se inician que están haciendo cosas nuevas. ¿Cuántos de ustedes saben qué es Quizlet? Ok, muchos de ustedes. Entonces, tuve esta presentación de este joven de 23 años que se pone de pie frente a toda la sala y dice: “Soy el fundador de Quizlet. Déjenme decirles algo acerca de cómo fundé esta empresa. Estaba luchando contra el francés en mi segundo año de escuela secundaria y soy muy técnico. Entonces, decidí que en vez de crear tarjetas de estudio para mí, crearía tarjetas de estudio electrónicas, llamémoslas ayudas de estudio, ayudas de estudio electrónicas. Mis calificaciones en francés subieron. Así que les ofrecí esto a mis compañeros de clase. Bum. Sus calificaciones subieron. Se las mostré a mi maestra. Le encantó y empezó a crear sus ayudas para el estudio. Y esto se convirtió en una empresa”.

Así que, Quizlet ahora es una empresa con toda clase de aplicaciones para ayudar en el estudio que te permiten aprender diferentes materias. La mayoría del contenido está generado por los usuarios. No hay un departamento con 2.000 personas tratando de crear ayudas para el estudio, sino gente creándolas por sí misma y publicándolas. Ni siquiera creo que ganen dinero. No creo que cobren. Creo que es sólo el típico contenido generado por el usuario. “Lo hice porque era divertido. Estoy contribuyendo. Estoy marcando una diferencia en el mundo”.

Escuché todas las clases de ideas como esta. Y fue como: “Sabes, si tuviese algo de pelo estaría en llamas”. ¡Es tan emocionante! Sus trabajos cambiarán. Veo muchas menos conferencias y exposiciones rutinarias de memoria. Veo eso moviéndose hacia su conferencia o la de alguien más. ¿Cuán difícil es filmarte a ti mismo, publicarlo en YouTube y dejar que lo vean tus estudiantes? Y si no lo entienden la primera vez, pueden verlo una y otra vez hasta entenderlo. Así comenzó la Khan Academy. Khan estaba tratando de ayudar a su sobrino y su sobrina con problemas de matemáticas. La mayoría de la gente en este salón tiene muchos años por delante. Van a ver algunos cambios emocionantes. Y no sé cómo se sienten acerca de todos ellos, si algunos de ellos los amenazarán. Exigirán que abracen nuevas ideas. Algunos de ustedes lo harán con gran emoción. Otros quizá griten y pataleen. Pero yo los aliento a que los abracen, porque va a suceder. Y es mejor si se suben a ellos y aprenden cómo hacerlo y aprenden estas cosas, que tratar de ser resistentes y estar molestos. Porque va a pasar, es inevitable.

Es igual que cuando yo estaba en Charles Schwab y estábamos haciendo tratos mediante llamadas telefónicas y de pronto explotó Internet. Nadie quería llamar a sus corredores. ¿Quién sigue llamando al corredor? Simplemente ingresas la orden. De pronto, teníamos centros de atención telefónica con miles de personas preguntándose: “Oh, Dios mío, ¿qué va a pasar con mi trabajo? ¿Y qué significa eso para nuestra estructura de costos? ¿Cómo cambiamos?” Pudimos haber arrastrado los pies y convertirnos en el siguiente Borders o el siguiente Tower Records, o pudimos subirnos a ello y convertirlo en algo bueno para nuestra empresa, que es la elección que realizamos. No fue una elección fácil, fue una difícil.

Preguntas

¿Qué lecciones de liderazgo rescató David Pottruck de su carrera como luchador que pudo aplicar a sus experiencias de negocios?

¿Por qué es una habilidad de liderazgo tan crítica la capacidad de conectarse con la gente? ¿Cómo aprendió Pottruck personalmente esta lección tan valiosa?

Describe la diferencia entre definir un problema y resolver un problema. ¿Por qué es importante esta habilidad?

 

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“Estaba tan ocupado contándole a todos qué hacer para mostrarles cuán inteligente era, tenerlos a todos tan emocionados por trabajar con semejante genio, que no estaba pasando nada de tiempo tratando de obtener sus mejores ideas.”
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