Voces de la Generación Malia

La elección presidencial de EE.UU. de 2012 ya es historia, y la victoria del demócrata Barack Obama sobre su rival republicano Mitt Romney le permitirá pasar cuatro años más conduciendo al país. Estés de acuerdo o no con las políticas de su Gobierno sobre economía, educación, salud, impuestos, medio ambiente y relaciones exteriores, una cosa es segura: en los próximos cuatro años, dos estudiantes de secundaria estarán viviendo en la Casa Blanca.

En este momento Malia, de 14 años, es estudiante de primer año, y Sasha, de 11 años, estudiante de escuela media, ambas alumnas de la escuela Sidwell Friends en Washington, D.C. Cuando tenga lugar la próxima elección presidencial, Malia tendrá 18, justo la edad suficiente para votar por el sucesor de su papá (sólo puede ejercer dos mandatos consecutivos), y su hermana será estudiante de segundo año de secundaria. Mucho se ha escrito acerca de la devoción de los Obama por dar a sus hijas una vida normal, incluyendo (tan a menudo como sea posible) cenas familiares a las 6:30 pm ¿Puedes imaginar las conversaciones de esa mesa? Las primeras hijas están destinadas a tener consciencia política.

¿Y tú? Este otoño, Hannah McCarley, estudiante de último año de la escuela secundaria Washington en Charles Town, Virginia del Oeste, habló con KWHS sobre su experiencia como delegado de la Convención Nacional Demócrata. “Creo que hay un interés en la política cuando sabes que te está afectando directamente”, señaló. “Los medios de comunicación deben estar más orientados hacia la juventud. Muchos medios de comunicación hablan acerca de la juventud, pero no le hablan a los jóvenes”. Por ello, KWHS se dispuso a preguntarle a algunos miembros de la llamada Generación Malia acerca de sus reacciones frente a las elecciones de este año y sus opiniones sobre los temas.

Camisetas y Twitter

En primer lugar, estaba la cuestión de la exposición: ¿qué tan sintonizados estaban los estudiantes con la campaña electoral y los resultados? Si bien algunas escuelas secundarias dejaron que las elecciones pasaran con muy poca fanfarria, otras encontraron maneras de hacer que sus estudiantes se comprometieran, muchos de los cuales aún son demasiado jóvenes para votar. Tomemos, por ejemplo, la escuela secundaria Cooper City en Cooper City, Florida. “Cada cuatro años, cuando se desarrollan las elecciones, el gobierno de la escuela le da el honor a los maestros de que sus estudiantes participen en un debate simulado y una elección en la que asumen los roles de presidente, vicepresidente y miembros del partido político de oposición”, señala Spencer Pearlman. “En calidad de estudiante de penúltimo año, observamos el simulacro de debate y elección”. Taylor Guttesman, estudiante de la escuela secundaria Hopewell Valley Central en Pennington, NJ, agrega que ella y sus compañeros vieron el último debate presidencial entre Obama y Romney en la clase de historia, para examinar los puntos principales y determinar “si respondieron o no a las preguntas o se fueron por las ramas”.

Y mientras que la clase de lenguaje y composición de colocación avanzada de Guttesman utilizó el The New York Times para la comprensión y el análisis político, reconoce que los medios sociales ofrecieron el discurso más colorido y constante en los días previos al 6 de noviembre. “Toda la semana previa a las elecciones, cualquier otro comentario en Facebook era: ‘¿Por qué está pasando esto?’ o ‘¡No puedo creer esto!’ acerca de la elección”, dice Guttesman, agregando que mientras ella se inclinaba por el candidato demócrata, un grupo de sus amigos llevaron camisetas de Romney a la escuela y publicaron un flujo constante de comentarios de campaña en Twitter y Facebook. En ese sentido, el presidente Obama usó Twitter como su primer medio de comunicación para solicitar la reelección. En este sentido, Obama y Romney tenían 33 millones y 12 millones de fans en Facebook, respectivamente. Al parecer, Malia y Sasha no tienen páginas de Facebook.

El interés por los temas, desde economía, política exterior hasta el derecho de elección de la mujer, alimentan la conciencia política y la participación. Keya Dannenbaum, fundadora y consejera delegada de ElectNext, un sitio web que compatibiliza a los votantes con los candidatos más compatibles, dice que los adolescentes deben explorar los temas políticos, incluso antes de llegar a la edad de votación. “Estar ocupado, ser capaz de hacer exposiciones interesantes y tomar decisiones sobre la base de los problemas, puede tener un efecto sobre lo que termina pasando”, dice Dannenbaum. “Puedes conversar y compartir ideas con personas que pueden votar, y cuando llega tu turno, estás mucho más listo porque tienes un historial de participación”.

Lane Sutton, estudiante de segundo año de la escuela secundaria Framingham en Framingham, Massachusetts, está de acuerdo en que los estudiantes de secundaria pueden tener una voz influyente en los temas que les importan. Sutton, un partidario apasionado de los negocios, tiene varias prioridades políticas. “Como adolescente, creo que la educación es muy importante, porque tenemos que acceder a préstamos universitarios para estudiantes con bajas tasas de interés. Todavía necesitamos maestros calificados, pero [también] otros programas más avanzados que enseñen sobre innovación y más cursos basados en la carrera u optativos, que se centren en la tecnología y en la construcción de tus habilidades”, dice. “Los trabajos son clave, ya que muchos estudiantes universitarios tienen dificultades para encontrar trabajo, incluso después de terminar la universidad y obtener sus títulos, mientras que están atrapados en una montaña de deudas”.

“Hacer que las personas tengan más facilidades y mayor acceso a una educación superior” también es una prioridad para los jóvenes de hoy, añade McCarley.

“Los políticos prometen demasiado”

Rebecca Unger, estudiante del último año de la escuela secundaria que también asiste al Quinsigamond Community College en Worcester, Massachusetts, está satisfecha con los resultados de las elecciones. “Estaba más preocupada por el cuidado de la salud, los derechos reproductivos y sus puntos en común”, señala Unger, de 17 años. “En ese sentido, me sentí aliviada cuando Obama ganó. Obama no es perfecto, pero estaba aterrorizada por la perspectiva de que ganara Romney. Seguí imaginando llegar a la mayoría de edad e ir a la universidad en un Estados Unidos que se asemeja a El cuento de la criada [una obra de ciencia ficción de Margaret Atwood, que explora temas de mujeres que pierden sus derechos]”.

Como partidario de Romney, Sutton admite que, por otra parte, está “un poco frustrado” por la victoria de Obama. “Creo que tendríamos que avanzar más con Romney debido a su experiencia como hombre de negocios”, señala Sutton. “Me gusta pensar en los EE.UU. como en una empresa, porque necesitamos aumentar nuestras exportaciones y reducir nuestras importaciones. Romney podría alentar una estrategia basada en el “Hecho en América”, que pueda ayudar a impulsar nuestra economía y el libre comercio con otros países. Tenemos que ser líderes como lo es China en la fabricación de productos”.

Sin embargo, lo más frustrante para Sutton es la mentalidad de sus compañeros, quien afirma que adoptan las opiniones de sus padres o amigos en lugar de formular “sus propios pensamientos”. Raunaq Singh, estudiante del último año de la escuela secundaria Hightstown en East Windsor, Nueva Jersey, está de acuerdo: “Es raro encontrar a un estudiante que tenga opiniones distintas a las de sus padres. Me encuentro con muchos estudiantes que parecen tener opiniones fuertes, pero con una base más bien débil que las sustente “. La investigación, indica Dannenbaum, señala que “nuestras opciones políticas se transmiten de generación en generación”. Sin embargo, la campaña de 2008 y la elección de Barack Obama cambió todo eso, cuando los estudiantes de la escuela secundaria y la universidad “convencieron a sus padres a votar de la forma en la que se sintieron inspirados”.

Ya sea republicano o demócrata, Romney u Obama, la voz de la Generación Malia es cada vez más fuerte. Muchos estudiantes de secundaria cumplieron 18 años a tiempo para las elecciones de este año, y mientras que un gran número no votó, otros abrazaron este rito de pasaje. “Siento que siempre me estoy quejando acerca de lo que está mal en el mundo”, le dijo Di’Jahnay Stewart, estudiante de la Academia Dewey en Oakland, California, al periódico local, el Oakland Tribune. Stewart cumplió 18 años el 23 de mayo y se registró para votar enseguida. “Siento que si voto, por lo menos va a significar algo”. Su compañera, Dominique Dyer, se hizo eco de esto: “Me siento orgullosa de mí misma por votar”.

En poco tiempo, los votos de los estudiantes de secundaria más jóvenes también tendrán valor. “Estoy deseando que llegue el día”, dice Sutton, de 15 años. “Es una responsabilidad muy grande en los EE.UU., y me gustaría tener algo que decir sobre el futuro de un país líder en el mundo”. ¿Y en relación a los candidatos? “Los políticos definitivamente prometen demasiado, pero me gustaría que sean más honestos y que ofrezcan metas realistas sobre cómo van a reformar a los Estados Unidos y ayudar a los ciudadanos”.

 

Preguntas

¿Por qué los adolescentes deberían preocuparse por los problemas? ¿Tus opiniones son importantes?

¿Qué tema o temas son más importantes para ti? ¿Por qué? ¿Sobre qué tema te gustaría saber más?

¿Estás de acuerdo con la afirmación: “Nuestras decisiones políticas se transmiten de generación en generación”? ¿Es posible que los jóvenes adquieran diferentes puntos de vista de sus padres? ¿Cómo y por qué?

¿Votarás (o has votado) a los 18 años? ¿Por qué o por qué no?

 

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“Me gusta pensar en los EE.UU. como en una empresa, porque necesitamos aumentar nuestras exportaciones y reducir nuestras importaciones.”
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