Nos vemos en The Clubhouse: Hamburguesas y resultados dobles en Sierra Leona

 

El Gerente de Clubhouse, Laurence West

A veces, una pequeña nota en el periódico del martes puede cambiar tu vida.

Ese fue el caso de Laurence West, un joven británico que a los 24 años trabajaba para una consultora de empresas en Brighton, al sur de Inglaterra. West estaba leyendo atentamente el diario en el autobús camino al trabajo una mañana de septiembre de 2010, cuando vio un artículo corto sobre una ONG llamada Street Child de Sierra Leona. La organización estaba haciendo un trabajo importante en uno de los países más pobres del mundo y necesitaba un poco de ayuda. West decidió ponerse en contacto con ellos.

Nueves meses y varios correos electrónicos después, se bajó de un avión en la pequeña nación de Sierra Leona, al oeste de África. Su trabajo: usar su experiencia en el sector privado para ayudar a Street Child a ganar un poco de dinero para apoyar su labor con los niños. West estaba asumiendo una posición completamente nueva, lo que implicaba que tendría que idear soluciones sobre la marcha. Pero estaba ansioso por enfrentarse a nuevos desafíos.

El sufrimiento de los niños

Y parece que en Sierra Leona hay desafíos por todas partes. El país vivió una guerra civil espantosa que duró la mayor parte de la década de los 90, lo que afectó a cada rincón de la nación. Los niños de Sierra Leona sufrieron de forma terrible: muchos perdieron a sus padres o fueron separados de sus familias, mientras que a otros les dieron drogas y los forzaron a convertirse en soldados. Miles de niños terminaron viviendo en la calle, donde comenzaron a pedir, robar e incluso venderse por sexo.

Ingresa a Street Child de Sierra Leona, un grupo de caridad que tiene su sede central en Londres. La fundó un inglés llamado Tom Dannatt en 2008; la organización dirige centros de apoyo para los niños de la calle de Sierra Leona, casas seguras a donde los niños pueden ir por comida, refugio y capacitación, así como ayuda profesional para reunirlos con sus familias. Street Child también está construyendo escuelas en áreas rurales remotas donde muchos niños no tienen acceso fácil a las aulas.

Es un trabajo importante, pero requiere un flujo constante de fondos, y aquí es donde aparece West. Para disminuir la dependencia del dinero de fuentes externas, Street Child decidió abrir una pequeña red de operaciones comerciales locales (negocios, bares y restaurantes), cuyas ganancias sustentarían el trabajo de la ONG. Las nuevas empresas tendrían un resultado doble: crear ganancias financieras, así como beneficios sociales concretos. Si bien el resultado tradicional de una empresa mide el desempeño fiscal, ganancia o pérdida, un negocio que busca un segundo objetivo quiere medir su desempeño mediante el impacto social que puede tener, o cuán satisfactoriamente está colaborando con la comunidad.

La tarea de West fue hacer despegar esas iniciativas empresariales y asegurarse de que estuviesen bien administradas. Fue un compromiso importante, y no siempre fue fácil.

Desde que llegó en mayo de 2011, West pasó gran parte de su tiempo administrando la iniciativa empresarial más representativa de Street Child, un bar y restaurante llamado The Clubhouse, que se ubica en la floreciente ciudad minera de Makeni, en el centro de Sierra Leona. Con su creciente población de mineros y obreros de la construcción, muchos de los cuales provienen de lugares como Australia, Sudáfrica y el Reino Unido, Makeni estaba llamado a ser un lugar amigable para que se reuniesen los expatriados. The Clubhouse es el único restaurante en la ciudad donde puedes comprar exquisiteces occidentales como pizza o hamburguesas, y atrajo a una multitud de clientes leales desde que abrió el año pasado.

En una noche ocupada, The Clubhouse puede tener un volumen de negocios de más de cuatro millones de leones, o aproximadamente $1.000 dólares estadounidenses, todo en efectivo. “Como los negocios son ricos en efectivo, esto significa que tenemos grandes cantidades de dinero fluyendo por ellos, tenemos que asegurarnos de que tenemos un estrecho control diario de esto”, explica West.

‘Invertimos en nuestro personal’

Allá en casa, el manejo del dinero y sacar existencias del inventario se haría de forma electrónica, pero en Sierra Leona (donde no se puede depender de la electricidad, si es que tienes la suerte de tenerla), eso tiene que hacerse a mano. Así que West introdujo sistemas que le permitirían a él y al personal hacer exactamente eso. En los negocios, donde venden cosas como aperitivos y artículos de tocador, los miembros del personal hacen el inventario cada dos días. En The Clubhouse y los otros bares, controlan todo hasta dos veces al día.

West también se enfrentó con el desafío de capacitar al personal sierraleonense, a todos, desde los mozos, pasando por los cocineros, hasta los gerentes de finanzas, para que funcionen con los mismos estándares que esperaría ver en las empresas de Gran Bretaña. En Sierra Leona, donde las tasas de alfabetismo son bajas y la industria de servicios es prácticamente inexistente, ésta fue una tarea difícil de cumplir. “Invertimos en nuestro personal, y lo capacitamos de forma bastante intensiva”, agrega West, destacando que todo el trabajo duro se compensó en la forma de cambios “absolutamente enormes” en el personal durante el último año. “Llegamos al punto donde estábamos bastante contentos con el nivel de servicio”, agrega. “Ahora quedan sólo los detalles pequeños”.

West, quien ahora tiene 26 años, planea seguir trabajando para Street Child durante por lo menos otro año. Después de eso, no está seguro de dónde terminará. Pero donde sea que esté, y cualquiera que sea el trabajo que acepte, una cosa es segura: quiere seguir trabajando hacia ese resultado doble.

 

Preguntas

 

¿Por qué Laurence West era un buen candidato para Street Child de Sierra Leona?

¿Qué es un resultado doble?

¿Por qué Sierra Leona es un lugar especialmente desafiante para enseñar habilidades comerciales?

 

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“Debido a que los negocios son ricos en efectivo, lo que significa que tenemos enormes cantidades de dinero que fluyen por ellos, tenemos que asegurarnos de que controlamos eso de cerca cotidianamente.”
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