El ciclo de vida del inversor: cambio de prioridades, cambio de carteras

¿Qué haces cuando tienes que pagar la universidad y no puedes conseguir un trabajo? Para John Stickle, estudiante de segundo año en Front Range Community College en Westminster, Colorado, la respuesta fue clara: crear uno. Él es el fundador de Nextep Applications, una nueva empresa que acaba de lanzar Girlfriend 411, una aplicación que le permite a los usuarios tener preparada la información pertinente sobre la novia.

Stickle, que había estado ahorrando de manera informalm durante sus años de adolescente, se puso serio acerca de financiar la universidad justo antes de inscribirse como estudiante de primer año. Con costos de matrícula de $3.500 por semestre en el instituto terciario (community college), y con el objetivo de acudir a la Universidad de Colorado ($7.000 por semestre), pronto aparecieron las preocupaciones por el dinero. “El dinero que ya había ahorrado no era suficiente. Cubría sólo el primer semestre”, dice Stickle. “Y no podía conseguir un trabajo en ningún lado, ni siquiera McDonald’s o Taco Bell. No tenía otra opción excepto abrir Nextep”.

A pesar de su incursión dentro de la industria de la tecnología, Stickle espera convertirse en físico algún día. Con esto en mente, su objetivo financiero sigue siendo sencillo: pagar la universidad. “Aunque el negocio despegue, necesito ir a la universidad. Sólo estoy concentrado en financiar la universidad en este momento”.

Ordenar los activos

Una cantidad de eventos importantes en la vida con frecuencia requieren planificación financiera. Ir a la universidad es ciertamente una prioridad máxima para muchos adolescentes, pero a medida que se conquista ese objetivo y la vida sigue adelante, aparecen objetivos financieros distintos a la vista. Con frecuencia, el cronograma financiero natural progresa desde financiar la universidad, a comprar una casa, a ayudar a pagar la educación de un hijo. Aún a medida que se alcanzan estos objetivos, quizá la ambición más formidable de todas, pagar por la jubilación / retiro, permanece directamente a la vista.

Mientras Stickle considera su negocio como un camino hacia la seguridad financiera, muchos otros eligen abordar los desafíos financieros de la vida mediante la creación de una cartera (“portfolio”) de inversión. Y las carteras cambian con frecuencia, a medida que cambian las prioridades de la vida.

Una cartera de inversión es un conjunto de activos financieros, incluyendo, por ejemplo, acciones, bonos y fondos comunes de inversión; eso está estratégicamente construido para lograr un objetivo financiero específico, dice Mark D. Reitsma, socio en Regency Wealth Management, un estudio de administración de patrimonios boutique en Midland Park, Nueva Jersey. Las carteras con frecuencia incluyen una variedad de inversiones porque la diversificación (o inversión en una variedad de activos a la vez) es una forma de manejar el riesgo y eliminar potencialmente la volatilidad de los retornos sobre la inversión.

El descubrimiento de la mezcla de carteras de inversión más eficiente depende de una cantidad de factores, explica Reitsma. “Generalmente deseas construir una cartera de inversión que vaya a generar el máximo retorno para la cantidad dada de riesgo que estés dispuesto a correr”. Un gerente de inversión tomará en cuenta muchos factores cuando cree una cartera, tales como el objetivo financiero que se tiene en mente, el cronograma en que debe lograrse el objetivo, la tolerancia al riesgo y volatilidad, y cualquier consideración impositiva posible. Con todas las variables involucradas, no hay ninguna cartera única que se adapte a todas las necesidades.

Los inversores jóvenes deberían tener en cuenta algunas pautas básicas. Asumiendo que un adolescente haya llegado a la edad de consentimiento legal, o que un padre pueda participar para ayudar a administrar el proceso, Reitsma imagina tres escenarios de inversión en carteras posibles para los inversores en las primeras etapas de la vida.

Para aquellos que buscan dinero para futuros esfuerzos educativos, las inversiones tales como las cuentas 529 pueden ser una buena opción porque las ganancias tienen los impuestos diferidos (lo que significa que los impuestos se pagan en una fecha futura, en vez de en el año en que la inversión produce ingresos) y libres de impuestos para cuando se las usa para fines calificados. Muchos proveedores de cuentas 529 tienen carteras de inversión basadas en la edad que reflejan los cambios en la estrategia con el transcurso del tiempo. El dinero que se separa para un adolescente que lo usará pronto y se distribuirá durante un período de cuatro años generalmente requerirá opciones de inversión más conservadoras que el dinero que se pone en la cuenta de un niño de dos años.

Los adolescentes que no están ahorrando para educación a corto plazo pero que tienen un objetivo financiero a corto plazo en mente, como comprarse un auto el siguiente año, pueden beneficiarse de las opciones de bajo riesgo como certificados de depósito a plazo fijo (CDs), ahorros de alto rendimiento y cuentas en el mercado de dinero.

Estrategias de retiro para adolescentes

Por otro lado, si un adolescente esta obteniendo ingresos y haciendo aportaciones a una cuenta de retiro, la estrategia podría ser completamente diferente. “Mientras estén dispuestos a asumir el riesgo, una cartera de retiro / jubilación para un adolescente debería ser agresiva e incluir mucha exposición a acciones”, explica Reitsma. Las carteras con muchas acciones generalmente se consideran las más agresivas porque conllevan el mayor riesgo; sin embargo, históricamente también brindan retornos mayores que otras inversiones durante períodos largos de tiempo.

Las estrategias de retiro que funcionan para los adolescentes no tienen por qué ser adecuadas para los que se aproximan a la edad de retiro. Reitsma explica que mientras que la cuenta de retiro de alguien de 18 años puede invertirse del 90% al 100% en acciones, la cuenta típica de alguien de 50 años puede estar compuesta de un 40% al 70% en acciones.

La edad puede desempeñar un papel en la composición de tu cartera de inversión, pero al final, el impacto más grande es tu objetivo financiero, el cronograma que estableciste para llegar a tu objetivo y la cantidad de riesgo que estás dispuesto a asumir durante ese período, reitera Reitsma. “Puedes tener 20 años y necesitar una cartera conservadora porque el cronograma es corto. O podrías tener 20 y una posición agresiva que se adapte mejor porque tu cronograma es largo. Tengo algunos adolescentes con cuentas ajustadas de forma más conservadora que gente de 50 años, porque están usando todo su dinero para la universidad”.

 

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¿Qué factores considera un gerente de inversión cuando crea una cartera?

¿Cuándo podrían tus inversiones volverse más conservadoras o más arriesgadas?

¿Cuándo deberías comenzar a ahorrar para el retiro / jubilación? ¿Para la universidad? ¿Por qué?

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“En tanto estés dispuesto a asumir el riesgo, una cartera de retiro para un adolescente debería ser agresiva e incluir un montón de exposición a acciones.”
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