Las recomendaciones de un ‘nerd de las ciencias’ en la escuela secundaria

G.J. Melendez-Torres se graduó de Wharton en 2011 con una licenciatura en Economía (Gestión y políticas de atención de la salud) y de la Escuela de Enfermería con una licenciatura en Enfermería. Ahora está estudiando una maestría en Práctica avanzada y Enfermería en Salud psiquiátrica/mental. Sherry Yang, de Knowledge@Wharton High School, se reunió con G.J. antes de la graduación para hablar acerca de sus diversos intereses, incluyendo su profundo compromiso en cuestiones interreligiosas fuera del aula.

A continuación, una versión editada de la transcripción.

Knowledge@Wharton High School: Soy Sherry Yang, de Knowledge@Wharton High School, y hoy tenemos el placer de estar con G.J. Melendez-Torres, que va a hablar acerca de sus intereses y cómo éstos le han llevado a dedicarse a actividades que se desarrollan en Wharton y en la Escuela de Enfermería en Penn. G.J., ¿podrías contarnos algo acerca de ti?

G.J. Melendez-Torres: Desde luego. Soy estudiante de último año en Wharton y en la Escuela de Enfermería, y en Wharton estudio, en concreto, Gestión y políticas de atención de la salud. Durante el tiempo que he estado en Penn he hecho diversas cosas. Realicé una investigación sobre la atención sanitaria en poblaciones vulnerables y la atención hospitalaria: cómo la gente con menos recursos en los centros urbanos pobres tiene acceso a la atención sanitaria. También he hecho trabajos sobre cuestiones interculturales, y pienso que es de ahí de donde procede mi compromiso fuera del aula.

Presidí un grupo denominado Consejo de las Minorías Unidas (United Minorities Council), que es la coalición más antigua de grupos culturales de Penn. Cuenta con unos 25 grupos, comprende a varios miles de estudiantes, y su objetivo es promover la acción y la conciencia intercultural entre los estudiantes de Penn. También fui vicepresidente de Prism, que es una coalición interreligiosa (que reúne a gente que profesa diferentes credos) en Penn. Esto fue realmente gratificante, porque pude involucrarme bastante con el equipo con el que trabajaba en su desarrollo y en el desarrollo de varias iniciativas interreligiosas. Por último, también presidí el gobierno estudiantil universitario. Fue una experiencia increíble. Acabo de terminar mi mandato. Así que es emocionante estar ahora en la etapa final y mirar hacia atrás.

KWHS: Estás involucrado en un montón de actividades que tienen que ver con la interreligiosidad. ¿Qué crees que hay detrás de tu interés en estas actividades?

Melendez-Torres: Pienso que la interreligiosidad, a diferencia del trabajo intercultural que realizo, surge por la forma en que me educaron. La comunidad en la que crecí no era muy diversa que digamos, pero los amigos de nuestra familia eran muy diversos en el aspecto religioso. Me di cuenta de que ése era un factor unificador crítico. Pero también podía ser un importante factor destructivo. Tuve la suerte de criarme en un ambiente donde sí respetábamos y sí celebrábamos muchas tradiciones de credos diferentes.

Pero cuando llegué a Penn, no era algo que estuviese muy presente en la Escuela de Negocios o en la Escuela de Enfermería. El verano después de mi segundo año gané de forma inesperada una beca para viajar a Oriente Medio durante dos semanas. Allí pude ver un montón de interacción interreligiosa. Vi mucho conflicto religioso. Vi gran parte de la dinámica entre las relaciones interreligiosas funcionales y las relaciones interreligiosas disfuncionales. Poder ver la forma en que esas dos relaciones se oponen entre sí, la manera en que coexistían en el mismo espacio, hizo que naciera mi interés en estas cuestiones, y pienso que me hizo recordar mis propias experiencias con las cuestiones de la fe.

Como alguien religioso, que practica una religión, es una parte muy importante de mi vida. Pero creo que lo que es tan importante acerca del trabajo interreligioso es que es una de esas cosas con las que realmente no nos sentimos cómodos hablando como sociedad, mientras que sí existe el diálogo racial y el diálogo sobre géneros. Con frecuencia, el diálogo religioso se pierde en un montón de otras cuestiones (eventos actuales, problemas políticos). Pienso que el valor detrás de la acción interreligiosa es que nos permite penetrar en estas cuestiones y hablar acerca de estos temas difíciles de una manera que sea importante para todos.

KWHS: ¿Cuáles son algunos de los proyectos con los que te involucraste o a los que te condujo este interés en la interreligiosidad en el campus de Penn?

Melendez-Torres: [Yo fui consejero residente en el “quad”] como estudiante de primer y último año en Penn. Lo hacía porque disfrutaba de la tutoría, de trabajar con [los novatos] y la construcción de equipos y la construcción de la comunidad. Una de las cosas que pude ver es que había mucho espacio para esta discusión interreligiosa.

Así que combiné eso con el hecho de que me había convertido en Vicepresidente de Prism, esta coalición interreligiosa y, de las dos cosas, creé este nuevo programa residencial interreligioso. Supuso un gran desafío, pero también fue algo muy gratificante. El desafío consistía en que no podía saber cuáles iban a ser los antecedentes interreligiosos de los 22 estudiantes de primer año en nuestro programa, pero fue muy gratificante en el sentido de que buena parte del programa terminó funcionando por sí solo. Cuando creas el ambiente adecuado y cuando les das [a los estudiantes] las herramientas para tratar estas cuestiones, la cantidad de acción interreligiosa y la cantidad de diálogo interreligioso que puede surgir a partir de ahí es enorme.

KWHS: ¿Cómo encontraste el valor para salir fuera de tu zona de comodidad y explorar nuevas ideas, junto con esta idea de empujar a la gente a que se sienta cómoda al hablar de temas interreligiosos? ¿Qué les recomendarías a otros para que traten de salir de sus zonas de comodidad?

Melendez-Torres: Uno de los desafíos es que las cuestiones interreligiosas y, de forma más amplia, las interculturales [no pueden necesariamente] enseñarse en el aula. No aprendes cómo tratar con diversos grupos de personas en el aula. Haces proyectos en equipo, pero realmente no tienes la oportunidad de hablar acerca de las cuestiones realmente ásperas y difíciles que vienen con el trabajo intercultural.

Creo que eso es muy importante porque la construcción de coaliciones interculturales realmente efectivas es importante en los negocios. Observa las grandes empresas internacionales. Una de las razones por las que funcionan es porque tienen una cultura compartida, pero también respetan la diversidad cultural de los empleados. Además, creo que es una clave para la acción social y el cambio social.

Mi camino después de Wharton es un poco distinto en el sentido de que voy a ir a la Escuela de Posgrado para estudiar políticas sociales (leyes y actividades que afectan las condiciones de vida benéficas para el bienestar humano), y no voy a seguir necesariamente una carrera en el sector bancario. No digo que no quiera seguir una carrera en ese sector en algún momento, pero sí significa que, por ahora, mi interés y mis objetivos a largo plazo son usar (mi) educación en enfermería y usar estas cuestiones interreligiosas, la exposición y la experiencia de facilitación, y conocimientos básicos que recibí en Penn para efectuar el cambio social, especialmente en el área de atención sanitaria.

KWHS: Hablando de atención sanitaria, ¿dónde surgió tu interés por la salud mental?

Melendez-Torres: Esa es la frontera final de la política de atención de la salud en mi opinión. La salud mental realmente es un tema difícil sobre el que hablar. No es como el cáncer o la gripe porcina. No es como alguna de esas enfermedades o dolencias donde necesariamente no tienes parte de responsabilidad…. La salud mental es una de las cuestiones difíciles sobre las que hablar porque mucha gente todavía la encuentra tan difícil de manejar. Está tan increíblemente estigmatizada, y hablar acerca de los temas de salud mental y brindarle tratamiento a la gente es una parte muy importante.

Por la manera en que funciona nuestro sistema de atención sanitaria en EEUU, no siento que tratemos de forma adecuada los temas de salud mental y no los manejamos de una forma que promueva la continuidad de la atención, que es tan importante. Necesitas desarrollar una relación a largo plazo con tus profesionales de atención sanitaria, con tus trabajadores de salud mental, para tener esa especie de efecto terapéutico y asegurarte de que el tratamiento realmente esté funcionando.

La política de salud mental es algo de lo que no hablamos, sobre todo porque nos resulta tan incómodo cómo hacerlo, pero también porque no sabemos qué estamos haciendo con la política de salud mental. Pienso que abordar ese tema es muy importante para asegurarnos de que aquellos de nosotros que tengamos una enfermedad mental, aquellos de nosotros que estemos entre los más vulnerables en nuestras comunidades, tengamos la oportunidad de obtener acceso a la atención que necesitemos para mejorar.

KWHS: ¿Cómo sientes que tu educación en negocios contribuyó o influyó en tus búsquedas en estos otros campos?

Melendez-Torres: Es difícil de decir, y no necesariamente porque no lo haya hecho, sino porque la manera en que repercutió en mi interés y todas estas otras cuestiones es tan profunda. Por ejemplo, no creo que hubiese tenido la más mínima remota idea acerca de cómo empezar a considerar las cuestiones de políticas de atención de la salud, cómo empezar a cuantificar los problemas que estaba viendo en la política de atención de la salud cuando comencé mi trabajo clínico, si no hubiese tenido una educación orientada a los negocios. Recuerdo que hubo una especie de momento “en que me di cuenta”. Estaba saliendo de una clase de OPIM (Gestión de Operaciones e Información) 101, y hacía poco que había hecho un estudio clínico (que implicaba observación directa) en una prisión. Había estado trabajando como educador de salud en el sistema carcelario de Filadelfia, y un montón de cuestiones que vi en el sistema carcelario eran absolutamente sorprendentes. Los tipos de cosas que realmente no esperarías ver en ningún sistema de atención sanitario civilizado.

Pero cuando llegué a entender la forma en que funcionaba el proceso, la manera en que funcionaba la atención de la salud en el sistema carcelario de Filadelfia, y a medida que empecé a elaborar eso en el contexto de conocimiento que había obtenido en mi clase de Gestión de Operaciones e Información, todo empezó a tener sentido. Lo que le daba tanto poder era que me ponía en el lugar que yo sabía que tenía las herramientas intelectuales que necesitaba para cambiar lo que veía que estaba mal con estos sistemas.

KWHS: Recibiste la Beca Truman y eres un becario Marshall. En tu vida suceden muchísimas cosas excelentes. ¿Cuáles son algunas fallas o pasos en falso que sientes que hayas dado y qué te enseñaron? ¿Cuál es tu consejo para aquellos que todavía no se han graduado de la universidad?

Melendez-Torres: Pienso que lo más importante, y esto se aplica especialmente a los estudiantes de primer y segundo año, fue que estaba absolutamente aterrorizado de asumir riesgos durante mis dos primeros años. En gran parte, la razón por la que no llegué hasta este trabajo intercultural e interreligioso hasta finales de mi segundo año universitario fue porque tenía tanto miedo y estaba tan paralizado que no sentía que realmente podría abordar estos temas de frente, que realmente no podría comprometerme con ellos.

Mi consejo más importante para cualquiera que esté empezando la universidad o en Penn, o dondequiera que terminen, es que comprendan que realmente tienen que aprovechar las oportunidades que se les ofrecen, aprovechar la experimentación académica de las diferentes clases, de los recursos que están disponibles desde el principio. Sin ello, no van a tener la experiencia completa. Van a llegar a donde yo estoy en estos momentos. Tuve una experiencia realmente gratificante, pero pienso: ‘Bien, lo podría haber conseguido mucho antes, si realmente hubiese aprovechado todos estos recursos’.

KWHS: ¿Cómo eras en la escuela secundaria? ¿Podías imaginarte a ti mismo recorriendo este camino mientras estabas allí?

Melendez-Torres: Absolutamente no. En la escuela secundaria, era un gran nerd científico. Todo lo que hice es biología. Estudié un poco de matemática. También trabajé mucho en idiomas clásicos, como latín y griego antiguo. La idea de que seguiría una carrera en política social o de que seguiría una carrera en atención de la salud, negocios, o la industria de atención de la salud no entraba en mis planes. En definitiva, estoy muy contento de haber recorrido este camino. Siento que el camino que elegí (y en muchos sentidos el camino que se me presentó, porque obviamente hay cosas que no hubiese podido elegir para y por mí) fue enormemente gratificante.

No puedes predecir dónde vas a estar ni siquiera entre el final del último año de secundaria y el final del primer año de universidad. Pueden cambiar tantas cosas, y estar abierto a ese cambio es una parte muy importante del proceso de crecimiento. Pienso que, si hubiese algo, estoy contento de haber estado abierto a la posibilidad de cambiar drásticamente acerca de lo que pensaba que iba a hacer en la universidad.

KWHS: ¿Cuál piensas que fue una de las experiencias que más te definió en los últimos años ?

Melendez-Torres: Hay dos o tres momentos decisivos, en parte porque es difícil elegir uno. Pienso que uno de ellos llegó en mi experiencia clínica, y llegó bastante temprano durante la época en que estaba haciendo la práctica clínica cuando apenas estaba empezando a hacer la parte práctica de la Escuela de Enfermería. El encuentro con mi primer paciente geriátrico que también tenía problemas de salud mental muy importantes fue realmente impactante. Obviamente, no puedo hablar demasiado acerca de ello, por la confidencialidad del paciente. Pero ésa fue una experiencia muy fuerte, y creo que fue en ese momento cuando conecté con mi amor y mi interés por las cuestiones de salud mental geriátrica. Si no hubiese visto a Jack (llamémoslo Jack) ese día en mi rotación clínica, no creo que alguna vez me hubiese interesado en las cuestiones de salud mental geriátricas. Ese es desde luego un paciente que permaneció conmigo, y aunque estoy seguro de que no sabe esto, creo que me inspiró para empezar y continuar este camino.

Otra experiencia decisiva, realmente importante, llegó a finales de mi período como Presidente del Consejo de Minorías Unidas. Anteriormente, en otoño, hubo un evento donde todos tuvieron la oportunidad de reunirse en College Green y hablar de forma individual acerca de los desafíos que enfrentaban en el interculturalismo: cuáles sentían que eran los ladrillos que se derrumbaban, cuáles sentían que eran los desafíos, cómo sentían que los desafiaban otras personas de manera positiva y no tan positiva.

El resultado de eso fue que vi gente muy abierta y honesta acerca de una cuestión de la que es muy difícil hablar, pero lo más importante, creo que lo que vi fue que el interculturalismo no se trata sólo de la raza y etnicidad. Se trata del género. Se trata de la edad. Se trata de la orientación. Se trata de un montón de cosas diferentes, y pienso que ver eso es increíblemente importante para comprender el valor de este trabajo.

KWHS: ¿Dónde te ves en cinco años?

Melendez-Torres: Por fin una pregunta que no es tan emotiva como la última. ¿Dónde me veo en cinco años? Valoro el trabajo de investigación y políticas que hago ahora y que podré hacer cuando termine la Escuela de Posgrado. Pero también valoro el trabajo clínico porque pienso que hace que siga siendo real, por decirlo de alguna manera. Es lo que me mantiene en contacto con la razón por la que siento que este trabajo es importante. Por lo menos espero estar en una posición que combine la investigación, que combine las políticas de atención de la salud y que combine la práctica clínica, en concreto en salud mental geriátrica o atención geriátrica primaria. Pienso que esas tres piezas (la investigación, políticas y la práctica), son lo que mantienen todo unido.

Sé que estas cosas no siempre resultan como las planificamos y, obviamente, estoy abierto al cambio, pero si realmente pudiese hacerlo a mi manera, allí es donde estaría. Estaría haciendo cada una de esas cosas, porque cada una de ellas me hace feliz. Me hace sentir que estoy aportando de muchas maneras diferentes.

KWHS: Muchas gracias por tu tiempo y por estar hoy con nosotros.

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