Las fotos polaroid de estudiantes que enmarcaron el futuro de un emprendedor uruguayo

Mauricio Rostán nació en Uruguay, el país más pequeño de Sudamérica con solo 3 millones de habitantes, y descubrió el mundo emprendedor a los 15 años cuando, al participar del programa Empresas Juveniles organizado por Desem, una organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo es incentivar el espíritu emprendedor, armó una empresa exitosa que consistía en vender las fotos de fin de curso de la escuela secundaria.

Desem hizo que prendiera en él la chispa emprendedora, pero Rostán ya lo llevaba en la sangre. Él fue educado en el seno de una familia trabajadora en una pequeña ciudad obrera que siempre ha dado mucha importancia al esfuerzo por el trabajo y la responsabilidad social.

Hoy en día, este empresario de 30 años está al frente de dos compañías, una vinculada a la capacitación y otra a la tecnología. En esta entrevista, Rostán narra su experiencia como emprendedor desde la adolescencia en Sudamérica, y recomienda a los jóvenes empresarios abrirse al mundo y compartir sus ideas.

Knowledge@Wharton High School: ¿Cómo llegaste a Desem y de qué manera participaste en sus iniciativas?

Mauricio Rostán: Yo cursaba el 4° año del liceo (colegio secundario) en mi ciudad y me enteré del programa de Empresas Juveniles que se realizaba en Desem, en Montevideo, la capital de Uruguay. Mi familia me apoyó, hizo el esfuerzo para que pudiera viajar y participar junto a otros amigos. Somos 4 hermanos que nacimos en una familia trabajadora de Juan Lacaze, una ciudad obrera del interior donde sus 14.000 habitantes le dan mucha importancia al esfuerzo por el trabajo. Todos colaboran en la ciudad para trabajar por lo que uno quiere y no esperar a que las cosas pasen.

KWHS: ¿En qué consiste el programa de Empresas Juveniles?

Rostán: Se trata de la experiencia de desarrollar una empresa desde cero con acciones para capitalizarla. Eso comprende tanto desarrollar el producto como venderlo. Con mis compañeros creamos un emprendimiento muy divertido que se llamaba “Recuerdos inolvidables”. Consistía en vender la foto de fin de curso del liceo entre los alumnos de cada clase, con un valor agregado: se sacaba la foto con una cámara polaroid y se incluía un marco de madera, además de una tarjeta con una frase de alguna canción famosa. Calculamos unos 900 posibles clientes de un colegio y, por suerte, la empresa dio utilidades. Fuimos premiados por lograr las mayores ventas.

KWHS: ¿Qué aprendiste de esta experiencia?

Rostán: Te pone en contacto con un montón de empresarios, tutores de compañías exitosas que te guían. Ahí me di cuenta que eso quería hacer en el futuro, me gustaba conocer empresarios, participar de las charlas de marketing. Por eso cuando comencé mi primer trabajo profesional en la firma Zonamérica (zona franca privada de Montevideo), me sumé a Desem como consejero senior, lo que implica ser voluntario de los programas y aportar experiencia.

KWHS: ¿Cómo se inició tu etapa profesional?

Rostán: Cuando me recibí del liceo me anoté en Ciencias de la comunicación de la Universidad de la República. A los 20 años ya estaba trabajando en Zonamérica y comencé a hacer carrera en la organización. También conocí a mi primer socio, Mauricio Escobar, con el que creamos nuestra primera empresa, Motiva.

KWHS: ¿De qué se trata Motiva? ¿Cómo aplicaron la innovación en este proyecto?

Rostán: Motiva es una consultora de RRHH especializada en capacitación y eventos empresariales con contenidos vivenciales y recreativos. Es decir, desarrollamos capacitaciones internas a través de juegos, trabajos en equipo y actividades en las que se le da énfasis a la motivación y el liderazgo. También se sumó al proyecto Lucía Maitán, con quien nos reuníamos en la playa para pulir ideas y poner en marcha Motiva.

KWHS: ¿En qué consiste tu segundo emprendimiento, vinculado a la tecnología?

Rostán: Si bien UYCloud todavía se está gestando junto a otros tres socios, se trata de una empresa que se dedicará al desarrollo de aplicaciones innovadoras para redes sociales como Facebook. Es lo que hoy se llama cloud computing. En este momento, UYCloud se encuentra armando un juego de estrategia para Facebook. Pero estamos buscando financiación porque es un proceso muy ambicioso.

KWHS: ¿Qué es ser un emprendedor en Sudamérica?

Rostán: Ser emprendedor es una especie de profesión y no hay que tenerle miedo. La garra o la pasión es nuestra característica como latinos o sudamericanos. Tenemos eso en común y, cuando un uruguayo se pone un proyecto al hombro, lo saca adelante. En este país hay casos de personas con empresas que son muy jóvenes y eso es una gran virtud que tenemos los latinos. Lo negativo es que a veces hay muchas barreras de burocracia por lo que hay que armarse de paciencia y esfuerzo para salir adelante.

KWHS: ¿Qué le recomendarías a las futuras generaciones?

Rostán: Lo primero es no quedarse solo como emprendedor, encerrado entre 4 paredes. Las ideas hay que compartirlas con gente de confianza; arrimarse a organizaciones como Desem donde hay muchas personas que tienen ganas de hacer cosas nuevas, que ha vivido experiencias exitosas.

De la sinergia y el trabajo en equipo salen muchos productos; pero las buenas ideas hay que ponerlas a prueba y si no se las contamos a nadie no hay aportes. Al compartir con otros colegas emprendedores se puede lograr un núcleo de confianza. Por ejemplo, alguien puede asesorar en temas jurídicos o tecnológicos. Mi recomendación: hay que utilizar mucho las redes de contacto. Y, además, terminar la carrera universitaria, algo que me queda pendiente.

This entry was posted in Artículos, Emprendedores y Líderes. Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Join the Discussion