Friendly’s: Donde el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras prepara la comida

 

¡Digan que no es así! Tanto los adolescentes de EEUU como sus padres profirieron un grito colectivo hace unos cuantos días cuando se supo la noticia de que Friendly’s, el establecimiento repleto de helados de diferentes sabores, el batido Fribble y los sundaes con forma de payaso y ojos de Reese’s Pieces, se había declarado en quiebra de acuerdo al Capítulo 11 de la ley. Los más de 500 restaurantes de la cadena en la Costa Este, el primero de los cuales abrió en Springfield, Massachusetts, en 1935, cuando los fundadores Curtis y S. Prestley Blake tenían apenas 18 y 20 años, han sido un lugar de encuentro muy popular a la salida de la escuela y los fines de semana durante décadas, lo que provocó la preocupación de estudiantes como Abigail Waitt, de 14 años, y Harrison Asaro, de 16, de North Shore Technical High School en Middleton, Mass., acerca del destino de su Friendly’s más cercano.

Si bien el Friendly’s favorito de Waitt y Asaro, junto con otras 423 sucursales, seguirá sirviendo helado, 63 de los restaurantes de la empresa cerrarán sus puertas. Muchos ya fueron clausurados la semana pasada.

Tomar un ‘momento de respiro’

Dada la situación de quiebra, que es cuando una persona o empresa no puede devolver la deuda asumida con sus acreedores, puede parecer sorprendente que Friendly’s todavía pueda manejar más de 400 restaurantes. Esto se debe a que la empresa controlante se declaró en quiebra de acuerdo al Capítulo 11 de la Ley, que permite la reorganización bajo la protección del Tribunal en materia de quiebras. Si bien una Quiebra de acuerdo al Capítulo 7 exige que la empresa liquide todos sus activos y cierre, el Capítulo 11 es potencialmente una segunda oportunidad para que el negocio prospere.

“El Capítulo 11 es un período de tiempo para que una entidad obtenga y se tome un respiro de las presiones recibidas por parte de sus acreedores”, explica Michael D. Sirota, un abogado especialista en quiebras con Cole, Schotz, Meisel, Forman & Leonard en Hackensack, Nueva Jersey. “Durante el período de respiro, la empresa espera reestructurar sus problemas financieros y el balance para resurgir como una empresa más fuerte y mejor equilibrada”.

Cuando una empresa y su acreedor principal, que en el caso de Friendly’s es una empresa de capital privado conocida como Sun Capital Partners, contemplan la reorganización de acuerdo al Capítulo 11, consultan a expertos financieros para idear modelos que muestren cómo hacer más eficiente a la empresa, y ojalá, más rentable. En el caso de Friendly’s, eso significó reducir la cantidad de restaurantes, y trabajar con asesores inmobiliarios para identificar los alquileres de locales que eran valiosos y los que no.

En definitiva, explica Sirota, surge una imagen de un Friendly’s reestructurado que tiene menos locales, menos gastos generales (por ejemplo, el costo del alquiler) y un balance reconfigurado, que es un registro de los activos, deudas e inversiones de una empresa. Cuando anunció la quiebra de acuerdo al Capítulo11 aprincipios de octubre de 2011, Friendly’s dijo: “Después de un completo análisis de la rentabilidad y aportes de todas las sucursales de Friendly’s, incluyendo los costos de alquiler involucrados, la empresa tomó la difícil pero necesaria decisión de cerrar los restaurantes cuyo rendimiento está por debajo del nivel esperado. Estos cierres ayudarán a que la empresa obtenga importantes ahorros de costos y eficiencias operativas que mejorarán su base financiera para que pueda servir mejor a todos sus clientes”.

La quiebra en el mundo comercial se define por sus reglas e idioma propios. Uno de los conceptos más interesantes que surgieron del anuncio de Friendly’s fue la promesa de un “ofertante ficticio para hacer la primera oferta” para “reestructurar rápidamente la empresa y surgir más fuertes y más competitivos”.

El ofertante ficticio es el ofertante que realiza la primera oferta sobre los activos de una empresa en quiebra, que es elegido por la empresa fallida. “Una empresa en la posición de Sun Capital [el acreedor más importante] dice: ‘Pensamos que Friendly’s será una mejor empresa reduciendo los locales, disminuyendo el número de empleados, haciendo esto y aquello. Si estás preparado para hacer eso, entonces presentemos la quiebra de acuerdo al Capítulo 11, arreglemos los detalles de esta venta y en vez de acudir a la comunidad de la banca de inversión y tratar de encontrar alguien que nos compre, seremos la parte que abre la licitación fijando el precio base”, explica Sirota. “El ofertante ficticio pone en marcha el show como el comprador que llega primero a la mesa y se le dan unos pocos extras para ponerlo en esa posición de líder. Cerca del 90% del tiempo, un ofertante ficticio se desempeña con el objeto de ser el comprador final de la empresa fallida”.

Como se dice que Friendly’s ya garantizó unos $70 millones en financiación en posesión del deudor [refiriéndose a una empresa fallida que todavía está administrando su propio funcionamiento] de un prestamista subsidiario de Sun Capital, un compromiso sólido del ofertante ficticio podría tener como resultado una rápida reorganización de acuerdo al Capítulo 11, agrega Sirota.

Real Mex, Fuddruckers y más

Si bien las empresas que solicitan la quiebra de acuerdo al Capítulo 11 deben luchar con todas las responsabilidades legales y de reestructuración, el impacto en el cliente de Friendly’s, aparte de algunos restaurantes que bajaron la persiana, es mínimo. Quizá lo que pesa más en las mentes de la mayoría de los consumidores y sus estómagos estos días es el hecho de que muchos de sus restaurantes favoritos están sufriendo. Además de Friendly’s, restaurantes populares como Real Mex Restaurants, Fuddruckers, Perkins & Marie Callender’s y SSI Group Holdings, que maneja Souper Salad y el restaurante Grandy’s, todos se declararon de forma reciente en quiebra.

La realidad de que menos gente tiene efectivo para salir a comer afuera, (y el alto costo de las materias primas, en el caso de Friendly’s, la crema), está contribuyendo a los problemas de la industria de la restauración y servicios. Lo más importante, explica Sirota, es que estas empresas están atormentadas por uno de los mayores desafíos de la desaceleración económica: están sobreapalancadas, lo que implica que pidieron prestado demasiado dinero y no pueden realizar pagos sobre la deuda. “Vimos a estas cadenas de restaurantes y otros negocios ir a los mercados crediticios antes de 2008, pedir prestada una tonelada de dinero y expandirse”, explica Sirota. “Ahora [luego de la contracción económica que comenzó en 2008], todas estas empresas están regresando y diciendo: ‘¿Liquidamos o probamos el viejo truco universitario y reconfiguramos, convirtiendo nuestra deuda en patrimonio y viendo si podemos seguir adelante con un funcionamiento reducido?’”.

En el caso de Friendly’s, la respuesta es la reorganización. El Fribble sigue vivo.

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“Aproximadamente el 90% del tiempo, un ofertante ficticio desempeña el papel de ser el comprador definitivo de la empresa fallida.”
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