Encontrar la carrera adecuada lleva tiempo, y capacidad para reconocer tus fortalezas

“¿Qué quieres ser cuando seas mayor?” Los adultos, desde tu ruidoso vecino hasta el desenvuelto orientador, te han estado haciendo esta pregunta durante años. Cuando eras joven, podías imaginar la vida como pintor, médico o astronauta. A medida que te acercas a la universidad y comienzas a pensar en una carrera, ese proceso quizá ya no parezca el juego de fantasía de antaño. En lugar de eso, estas decisiones se vuelven intimidantes y, a veces, paralizantes. Después de todo, ¿cuánta gente sabe realmente lo que quiere hacer a los 17 años?

“En la escuela secundaria, no tenía idea de lo que quería hacer con mi carrera hasta que tomé una clase de mercadotecnia”, reconoció Howard Brown, Analista de Créditos y Vicepresidente Asistente del TD Bank, durante una visita reciente de estudiantes secundarios del programa de verano de Knowledge@Wharton High School. Brown habló acerca de las diferentes etapas de su vida profesional y de cómo terminó trabajando para TD Bank. El TDBank, abreviatura de Toronto-Dominion Bank, se fundó en 1955 y ahora es el sexto banco más grande de América del Norte; emplea a más de 79.000 personas y tiene 19 millones de clientes en todo el mundo.

Alitas de pollo a 10 centavos los martes

En la clase de mercadotecnia de Brown en Olney High School, en Filadelfia, se les pidió a los estudiantes que diseñasen un plan de negocios. Al ser un entusiasta de los deportes, Brown desarrolló Howard’s Sports Bar and Grill. Su discurso de promoción consistía en intentar atraer a la multitud los martes, por medio de una oferta de alitas de pollo a 10 centavos, tras el bajón que supone los lunes dedicados al fútbol americano.

A pesar de que Brown no siguió una carrera en mercadotecnia, el Howard’s Bar and Grill le ayudó a darse cuenta de algo acerca de sí mismo como profesional: “Quería expresarme”, indicó Brown. “Quería que mi personalidad se reflejara en mi carrera”. En vez de concentrarte en un título laboral específico, enfatizó la importancia de encontrar tus pasiones y acercarte a ellas con un plan organizado. “Está bien no saber lo que quieres hacer en la vida. No pasa nada”.

Para los estudiantes como Lindsay Taylor Hall, una estudiante de último año en Central High School en Filadelfia, Pensilvania, decidir en qué se iba a especializar durante la universidad fue difícil. Hall se quejaba de que sus padres rechazaron algunas de las ideas que ella había propuesto recientemente. La respuesta de Brown: “Busca apoyo” pero no deseches las críticas porque pienses que se trata de “odiosos” que atacan tus ideas para sentirse superiores. En vez de eso, la crítica constructiva puede ser necesaria para ayudarte a reconocer tus fortalezas y debilidades.

Después de graduarse de Olney en 2000, Brown se especializó en Finanzas en la Universidad de Temple y pasó el verano de 2004 como pasante en Goldman Sachs, uno de los bancos de inversión más conocidos de Wall Street. A Brown le ofrecieron trabajo como analista después de graduarse. El estudiante universitario, con los ojos iluminados como estrellas, aceptó de forma inmediata la idea de vivir la dulce vida en la Gran Manzana. Con un sueldo inicial de $48.000 y $10.000 en bonificaciones por contratación, ¿por qué pensarlo dos veces? Y para un chico de 22 años acostumbrado a vivir con sus padres, un departamento asombroso justo en el corazón de la ciudad de Nueva York era el paraíso. Pero Brown cambio pronto de opinión: “Después de unos dos años en mi trabajo, me di cuenta de que estaba aburrido”.

Cuando te reúnes por primera vez con Brown, se hace patente que adora interactuar con la gente y que nunca disfrutaría metiendo datos en una computadora 80 horas por semana. “Me gusta la gente. Mis clientes eran números. Simplemente no era para mí”, explicó.

Brown ahora trabaja 50 horas por semana en el TD Bank realizando préstamos respaldados por activos, un tipo de préstamo donde un crédito comercial se garantiza mediante una garantía (activos) de manera que si no se devuelve el préstamo, los activos (tales como bienes de uso, cuentas a cobrar, maquinarias y equipos) son embargados por el banco u otro prestamista. Estos créditos se utilizan para satisfacer las necesidades básicas de flujo de capital de las empresas, y las tasas de interés generalmente son más bajas que en los créditos no garantizados. Brown aprecia la diversidad en su trabajo actual, que le permite interactuar con gente diferente.

Aún así, el compromiso de tiempo que conlleva este trabajo puede que no esté hecho para todo el mundo. “Si trabajas 50 horas por semana, ¿qué pasa con el tiempo de vacaciones?”, preguntó Kwame Edwards, estudiante de primer año en Overbrook High School, en Filadelfia. Cuando respondió que el viernes era su primer día libre en tres meses, Edwards contestó: “Eso asusta”.

‘Una de las mejores cosas que hice alguna vez’

Al reconocer que no cualquiera se adaptaría a sus condiciones de trabajo, Brown les recordó a los estudiantes que había experimentado mucha flexibilidad en su carrera en el transcurso de probar cosas nuevas. Se ofreció como voluntario en el Centro de Reinscripción en el Distrito Escolar de Filadelfia, un recurso para que vuelvan a la escuela secundaria los que la abandonaron. Al trabajar sin sueldo, a Brown se le daba más libertad que a los trabajadores a sueldo, y entre sus aportes al centro se incluye el desarrollo del eslogan del programa. Brown describió su compromiso con el centro como “una de las mejores cosas que hice alguna vez como profesional”.

La carrera de Brown no ha sido fácil. En un momento dado, consideró un emprendimiento, pero sin un producto viable o un plan de negocios organizado, no tuvo éxito. Si te apasiona algo, destaca Brown, lanzarte a un proyecto no es el mejor plan de acción. En lugar de eso, concéntrate en la investigación, analiza el mercado, e idea un plan de negocios. “No tengas sólo un sueño”, agregó Brown. “Ten un sueño, organízate, escríbelo. ¡Ponlo por escrito! Investiga”.

En la escuela secundaria, Brown se frustró por no saber exactamente qué camino seguiría después de la graduación. Aprendió que seguir lo que se adaptase a su estilo de vida y personalidad lo haría más feliz que un sueldo grande. Presten atención a lo que les atrae de cada materia y actividad en la secundaria, le dijo a su público: “Este es un momento excelente para que se sumerjan y aprendan lo más posible acerca de la materia, pero también acerca de lo que les gusta”. Con suficiente investigación, un plan organizado, las conexiones adecuadas y un impulso para tener éxito, agregó Brown, realmente pueden estar más cerca de saber lo que desean, y les gusta hacer.

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“Está bien no saber lo que deseas hacer en la vida. Está ok.”
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