Shiv Khemka habla sobre el liderazgo y la necesidad de cultivar valores esenciales

Shiv V. Khemka es vicepresidente de SUN Group, un inversor en economías emergentes como Rusia, India y Oriente Medio. Khemka, que ha ocupado diversas funciones de liderazgo a lo largo de su vida, habló con K@W High School sobre la importancia de empezar a cultivar en la adolescencia valores que pueden servir como principios guía.

A continuación se transcribe una versión editada de la conversación:

Knowledge@Wharton High School: ¿Por qué son importantes los valores en el liderazgo? ¿Y por qué es importante cultivarlos a una edad temprana entre los estudiantes de secundaria?

Shiv Khemka: Cuando observamos el mundo actual vemos que, en los próximos 20, 30 ó 50 años de nuestra vida, tendremos que enfrentarnos a numerosos problemas, ya sea el cambio climático, la integración de economías globales, la migración, todo tipo de cuestiones. Si la próxima generación de líderes que están en las escuelas no tiene valores para pensar globalmente, pensar que todos nosotros estamos en el mismo barco y [tener] una perspectiva de que todos vamos a ganar juntos y vamos a resolver los problemas del mundo, éste se enfrentará a desafíos muy, pero muy graves. Por lo tanto, es muy importante enfocarse en los valores y el liderazgo a una edad temprana, porque se pueden desarrollar rasgos para resaltar la calidad y capacidad de liderazgo que se necesita para hacer frente a los futuros problemas.

KWHS: En la práctica, creo que el reto que a veces surge es que, a pesar de que la gente joven a nivel emocional puede aceptar la necesidad de los valores, se enfrentan a situaciones reales que hacen que para ellos sea difícil actuar de esa manera. ¿Cuáles son algunos de los desafíos [relacionados con esto] que ha enfrentado en los negocios, y cómo pueden los estudiantes lidiar con ellos?

Khemka: Creo que en los negocios, o en la vida en general, uno se enfrenta a decisiones morales sobre la marcha, y hay que mirar hacia atrás dentro del propio sistema de valores, fundamentos y raíces, y pensar qué se siente cómodo o no se siente cómodo haciendo. Tomar esas decisiones significa hacer sacrificios. No siempre se consigue lo que se desea, pero no se ponen en peligro los… valores y la integridad esencial y la autenticidad. Como hombre de negocios, me enfrento a muchos desafíos. Pero siempre he tratado de vivir de acuerdo a los valores que considero importantes.

A menudo esos valores me han ayudado a atravesar situaciones muy difíciles con sabiduría. Es muy importante que la gente joven entienda la teoría, pero no se trata sólo de teoría. En realidad se trata de la práctica. Al alertarlos sobre los problemas [vinculados a] la práctica desde el principio de la vida, las pequeñas cosas que hagan serán faros que los guiarán y ayudarán a generar la fuerza necesaria para lidiar con el mundo real, a medida que se enfrenten cada vez más con cuestiones difíciles a lo largo de sus vidas.

KWHS: Pensando en sus años de secundaria, ¿cuáles fueron algunos de los principios que sentaron las bases de su propio estilo de liderazgo y los valores que acaba de nombrar? ¿Cuáles son los valores con los que ha tratado de vivir?

Khemka: Me fui de la India para ir a un internado cuando era muy joven, y terminé en un colegio británico llamado Eton cuando tenía 13 años. Allí pasé cinco años. El primer año me enfrenté a momentos muy duros, al pertenecer a una cultura diferente y no estar acostumbrado a un sistema de internado. Una de las cosas que me ayudó mucho en aquél entonces fue la lectura de la autobiografía de Gandhi, La Historia de mis Experimentos con la Verdad, donde explica cómo lidió con el racismo y buscó las reservas de tolerancia que había en lo profundo de sí mismo para poder hacerle frente. Yo, a mi humilde manera, hice lo mismo. Consideré la intimidación y otras cosas a las que me enfrenté a esa edad con toda la fuerza y tolerancia que pude reunir.

Aprendí que detrás de ese velo de ignorancia, que es lo que realmente [motiva este comportamiento], hay un ser humano. Si puedes llegar a ese ser humano, entonces estás compartiendo una plataforma común. Esa plataforma común se basa en la confianza, la amistad y muchas otras cosas. Algunas de las personas que me acosaron se convirtieron en muy buenos amigos. Aprendí que el liderazgo es muy importante en una escuela como Eton, donde estudiaron 22 o 23 primeros ministros, incluido el actual primer ministro de Inglaterra. Hay un enfoque constante en el liderazgo. A uno lo juzgan no sólo por sus actividades académicas o su rendimiento en el área deportiva, sino por su capacidad de liderar, ya sea un equipo, una discusión en clase o cualquier otra cosa. Eso me impactó mucho, ya que a menudo se le quita énfasis a la importancia del liderazgo. En definitiva, hemos tenido dirigentes como Stalin y hemos tenido líderes como Gandhi. La pregunta es: “¿Qué los ha diferenciado?” Creo que la diferencia está en los valores con los cuales lideraron.

Si somos capaces de sensibilizar a los jóvenes de hoy en las escuelas sobre los diferentes estilos de liderazgo (las diferentes responsabilidades y roles de liderazgo) y las herramientas de liderazgo, la consecuencia será que algunos de estos jóvenes líderes van a enfrentar y resolver los desafíos que se están desarrollando en el planeta.

KWHS: Usted ha hecho negocios en todo el mundo, incluyendo lugares como Rusia, que a veces se asemeja al Salvaje Oeste en cuanto a la forma en que se llevan a cabo los negocios. ¿Podría dar un ejemplo de un dilema ético al que se haya enfrentado y la forma de resolverlo?

Khemka: Lo primero que diría es que vivir en Rusia durante los últimos 20 años ha sido a menudo muy difícil, pero después de cinco años en un internado Inglés, no fue tan difícil. En cuanto a los dilemas éticos específicos, hay que enfrentarse a muchos cuando se hacen negocios. Si uno está dispuesto a ser un poco paciente, si se está dispuesto a aceptar recompensas potencialmente menores por seguir sus propios valores, si se es capaz de dedicarle tiempo al desarrollo de las relaciones, y si se es lo suficientemente persistente en tratar de convencer a la gente de que lo que está haciendo es un valor añadido a su economía, su región o su empresa, entonces se pueden hacer a menudo grandes avances.

Por supuesto, es difícil. No siempre es gratificante. A menudo se encuentran obstáculos. Y al final del día, hay que tomar las decisiones que nos permitan dormir por la noche. Eso es muy importante, por lo menos en mi vida.

Otra cosa que añadiría es que hacer brillar una luz, hacer las cosas más transparentes, a menudo resuelven esos temas. Un ejemplo es [cuando] algunas personas, a fin de darle a [nuestra empresa] permiso para realizar algo, nos piden que los compensemos. Eran funcionarios del Gobierno y decidimos que no queríamos hacer eso. Sólo aclarando ese proceso, haciéndolo más público y logrando que un grupo de actores más amplio se involucre en la decisión, y explicando por qué lo que estábamos haciendo era bueno para nuestras inversiones, la exigencia [financiera] de estas personas se disipó. Se dieron cuenta de que no era defendible. Esa ha sido una metodología de base para nosotros, tratar de aclarar cualquier asunto, aportar transparencia para que una cantidad suficiente de personas entiendan por qué es importante. Las personas que están tratando de obtener una renta económica de esa situación particular, a menudo se dan cuenta de que es una batalla que no vale la pena luchar.

KWHS: ¿Qué consejo les daría a los estudiantes de secundaria que quieren cultivar, dentro de sí mismos, los principios de liderazgo basados en valores?

Khemka: Lo mejor que se puede hacer es desarrollar y consolidar los valores en los que creemos, de los cuales creo que contribuir es el fundamental, no sólo pensando en tu propia carrera y tu propio microcosmos de vida, sino también contribuir con una situación mundial en general. También [son necesarias] las herramientas y el liderazgo en línea con éstas, para poder hacer la diferencia. Es todo cuestión de práctica. Es todo cuestión de emulación. Es todo cuestión de modelos a seguir. Se trata de mirar a otras personas por las que se siente admiración y respeto, tratando de ver qué hicieron bien. ¿Qué puedo aprender de su vida que yo pueda poner en práctica en la mía?

En definitiva, todo se trata de práctica. Y si se quiere aportar algo a la sociedad, hay que empezar a hacerlo lo antes posible. No importa si el aporte no es muy grande en este momento, y no se trata sólo de una contribución financiera, se trata de aportar tiempo, energía, esfuerzo, intelecto y espíritu. Si se hace esto, una y otra vez la capacidad de contribuir crece, [al igual que] el liderazgo. A medida que se ejerce el liderazgo, la capacidad para liderar crece. El mundo se beneficiará en gran medida con los líderes que sean capaces de combinar ambas cualidades, un gran liderazgo y grandes valores.

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“Consideré la intimidación y otras cosas a las que me enfrenté a esa edad con toda la fuerza y tolerancia que pude reunir.”
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