Olvídense de los contratos de publicidad, ahora las estrellas del deporte y el entretenimiento quieren un poco de acción

Hace una generación, el único objetivo financiero de un deportista superestrella afroamericano en lo más alto de su carrera -aparte de un gran contrato- era conseguir un contrato de publicidad muy bien pagado con una gran empresa de zapatillas como Nike o una marca nacional como McDonald’s. La idea era ganar varios millones de dólares extra, antes de empezar a perder sus habilidades.

Esos objetivos a corto plazo siguen vigentes, pero hoy en día hay muchos en la Asociación Nacional de Baloncesto o la Liga Nacional de Fútbol Americano que desean algo más sustancial, como un poco de acción a largo plazo.

“En mi mercado, todos quieren estar en televisión, todos quieren contratos de publicidad. Para mí, eso es superficial porque es temporal”, dijo Bill Duffy, presidente de BDA Sports Management, la firma que representa a las superestrellas de la NBA, como el central chino Yao Ming, de los Houston Rockets, y Carmelo Anthony, de los Denver Nuggets. Él citó los casos del receptor profesional de fútbol americano Icky Woods y la mole William “The Refrigerator” Perry como ejemplos de estrellas que ganaron plata en poco tiempo en los años 80, y que luego desaparecieron de escena.

“Yo estoy a favor de la equidad y las oportunidades de negocios, porque uno se enfrenta a un período de tiempo limitado”, dijo Duffy en un seminario sobre deportes y gestión del entretenimiento, en la reciente Whitney Young, Jr. Memorial Conference en la Wharton School. ‘Uno desea afianzar sus relaciones en algo más significativo que sólo obtener un contrato de publicidad”.

Duffy, cuya firma de representación deportiva de California se encuentra en Silicon Valley, pasa casi tanto tiempo conectando a su lista de superestrellas con millonarios de la alta tecnología como negociando sus contratos.

Los atletas exitosos y los artistas del siglo XXI serán los que se vean a sí mismos no sólo como grandes jugadores, sino como marcas globales, que se involucran ya sea en contratos de negocios como en actividades humanitarias que van más allá del campo de juego. Una nueva clase de empresarios de color, como Duffy, trabajan con estos atletas para que esta nueva visión se haga realidad.

Sellos discográficos y líneas de ropa

Según Duffy, los artistas del hip-hop Jay-Z y Sean Combs, ahora conocido como P. Diddy, fueron los pioneros del fervor empresarial en jóvenes artistas y atletas afroamericanos, que va mucho más allá del simple hecho de grabar un CD. Sus actividades incluyen ser propietarios de un sello discográfico y desarrollar a otros artistas, lanzar la muy exitosa línea de ropa Sean John creada por Combs, y manejar dos restaurantes y una productora de películas. Actualmente, se dice que Combs está valorado en más de $350 millones, mientras que Jay-Z, un copropietario del equipo de baloncesto New Jersey Nets, está valorado en cerca de $550 millones.

“Estos atletas realmente tienen que tener patrimonio”, dijo Duffy, y buscar ingresos mayores y duraderos. “Los propietarios de estos clubes (de baloncesto) están valorados en millones de dólares, y nosotros no aspiramos a eso. Estamos contentos si tenemos dos casas y 10 autos o lo que sea. Estamos tratando de romper con eso, de lograr una sociedad con este propietario, porque él está siendo mucho más que propietario de un equipo de baloncesto”.

En el caso de Duffy y su lista de clientes estrella, muchos de ellos ven a la filantropía, en particular, como una manera no sólo de devolverle algo a sus barrios o naciones, sino también de construir el nombre de su marca personal y conectarse con algunos de los millonarios y multimillonarios fuera del mundo de los deportes.

La estrella de los Hoops Anthony, de sólo 23 años, ya gastó algunos de los millones que ganó jugando al baloncesto profesional en Denver para abrir el Carmelo Anthony Youth Development Center en su barrio humilde en Baltimore, y según se ha informado, también ha donado $1,5 millones a la Living Classrooms Foundation, una organización sin fines de lucro comprometida con la educación, la formación laboral y otros programas sociales en el mismo lugar.

En la actualidad, Duffy se maravilla por el éxito de un ex atleta que ha logrado algo que hubiera sido inimaginable hace una generación: el ex profesional de los San Francisco 49ers, Ronnie Lott, quien, con algunos reconocidos ex compañeros de equipo, incluyendo a Joe Montana, creó un fondo de cobertura de proporciones considerables llamado HRJ Capital.

Para Duffy, una de las cosas más apasionantes que le sucedió a él y a sus clientes recientemente no tuvo lugar en una cancha de baloncesto. En cambio, sucedió cuando tuvo la oportunidad de presentarle a las estrellas de la NBA Yao, Bonzi Wells, de los Houston Rockets, y Baron Davis, de los Golden State Warriors, a un alto ejecutivo de la firma de software Oracle. Duffy dijo: “Hoy me llamó y estoy muy emocionado. Me acerqué mis muchachos y les dije: “Este tipo vale $6 mil millones y quiere relacionarse con vosotros”.

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“En mi mercado, todos quieren aparecer en televisión, todos quieren contratos de publicidad.”
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