Christopher Bolden-Newsome: La lucha por la justicia alimentaria

Knowledge@Wharton High School: Estamos aquí hoy con Christopher Bolden-Newsome, el director de la granja comunitaria/educador agrícola de Seeds for Learning (Semillas de aprendizaje), un programa que funciona bajo el paraguas de la organización sin ánimo de lucro Foundations, Inc. En Filadelfia trabajan de forma específica con cuatro escuelas de la región noroeste [incluyendo Martin Luther King High School]. ¿Cómo ha logrado Seeds for Learning-Beyond the Farm reunir el espíritu empresarial, las ciencias de la agricultura y la acción comunitaria en un único programa?

Christopher Bolden-Newsome: Es un trabajo que está en proceso de construcción y todavía está evolucionando. Una de las maneras mediante las cuales he tratado de combinar estos tres elementos realmente importantes ha sido a través de un programa educativo muy intensivo sobre una distribución más justa de los alimentos, que coordino utilizando un enfoque orientado a la resolución de problemas. Esto significa que no ofrezco a mis compañeros las respuestas, sino que me esfuerzo al máximo en plantear los problemas que el acceso a los alimentos genera (especialmente en nuestra comunidad en West Oak Lane), así como otros aspectos de justicia alimentaria que hay que resolver. Éstos son problemas sobre los que hay que reflexionar y analizar. Y con un poco de suerte mis compañeros de trabajo jóvenes, y por tanto los herederos de este planeta, podrán involucrarse en esta causa y hacer algo al respecto.

KWHS: ¿Cómo nació la idea de incorporar la agricultura urbana a un programa empresarial?

Bolden-Newsome: Hoy en día, ofrecemos dos mercados: un puesto agrícola los lunes y desde hace poco contamos, además, con un mercado Food Trust. Food Trust es una organización que gestiona los mercados agrícolas en el área de Filadelfia. Se consideró que el componente empresarial era uno de los factores que despertaría el interés de los niños en este tipo de trabajo y permitiría enseñarles algunas habilidades comerciales.

KWHS: ¿Los estudiantes venden los productos que cultivan? ¿Cuál es el procedimiento habitual?

Bolden-Newsome: El programa es mucho más que una aventura empresarial. De hecho, estos estudiantes venden los productos que cultivan, pero eso sería el resultado final. El enfoque que trato de inculcarles se basa en la producción -el cultivo de alimentos-, en todos los procesos llevados a cabo para que estos productos estén disponibles en la comunidad en la que viven, así como los procesos que garantizan el acceso a los alimentos y la concienciación sobre la alimentación. El componente empresarial es muy importante; es el resultado final. Y los jóvenes suelen hacerlo muy bien.

KWHS: ¿Cuáles han sido las repercusiones de que Seeds for Learning se haya ubicado en Filadelfia en lo que respecta a los negocios y las decisiones agrícolas? ¿Tuviste que tener en cuenta algunos factores en particular por estar situado en una ciudad?

Bolden-Newsome: Desde luego, por el hecho de estar situados en una ciudad y también por ubicarnos en la zona noroeste de Filadelfia, hay problemas concretos del vecindario en el que trabajamos y donde asistimos a la escuela que no tendrían por qué tener lugar en otras partes de la ciudad. Un ejemplo de cómo nuestra ubicación ha repercutido en el trabajo -especialmente desde la perspectiva empresarial- es que nos vemos obligados a aceptar los beneficios establecidos para Mujeres, Infantes y Niños (WIC, por sus siglas en inglés) y para personas de la tercera edad porque así es como muchos miembros de nuestra comunidad completan su alimentación. Mientras que en el oeste de Filadelfia la cantidad de personas que se inscriben en el programa de cupones para alimentos puede que sea menor o tal vez estadísticamente haya menos personas que reciben el WIC, esto es mucho más significativo en West Oak Lane.

Además, los precios varían según el vecindario en el que estamos interactuando. Son factores que tenemos que tener en cuenta incluso al tener que promocionarnos. A su vez, el noroeste de Filadelfia es una zona donde la posibilidad de acceder a alimentos de calidad (comida saludable y orgánica) es muy escasa. Debemos tener en cuenta que gran parte del trabajo consistirá en inculcarle a la gente este tipo de alimentación. O más bien recordarles cómo sus padres y abuelos se alimentaban cuando la gente solía cocinar.

KWHS: ¿Los productos que cultivan son orgánicos? ¿Utilizan algún tipo de pesticidas?

Bolden-Newsome: Todo está absolutamente libre de pesticidas. Nuestra granja es totalmente orgánica. Utilizamos prácticas sostenibles en la producción.

KWHS: ¿Cómo se financia este proyecto? Teniendo en cuenta la recesión, ¿has encontrado desafíos para mantener esta iniciativa en marcha?

Bolden-Newsome: Afortunadamente, nuestro programa está financiado por Foundations, Inc., nuestra organización coordinadora, que apoya a Seeds for Learning con diversos recursos privados que proporcionan los fondos necesarios. No tenemos que financiarnos únicamente a través de las ventas, lo cual es una bendición. Nos mantenemos de varias maneras. Solo una pequeña parte de lo que hacemos se financia con el dinero que recaudamos en el mercado.

KWHS: ¿Cómo te involucraste con Seeds for Learning?

Bolden-Newsome: Recibí una llamada a través de la comunidad agrícola. Los agricultores urbanos, especialmente aquellos ubicados en el noreste de Estados Unidos, conforman una comunidad muy reducida. Y ésta se encuentra en crecimiento. Todos los miembros involucrados en la justicia alimentaria están muy bien comunicados. Por lo general, nos conocemos entre nosotros o sabemos acerca de los demás. Fue una oportunidad que surgió y tenía la posibilidad de sacar provecho de ella.

KWHS: ¿Podrías contarnos brevemente cómo funciona la comunidad de la Justicia Alimenticia?

Bolden-Newsome: Estoy creando un término al decir “la comunidad de la Justicia Alimenticia”. Ésta es una idea que está orientada a abordar el problema del acceso alimentario y las desigualdades de nuestro sistema desde una perspectiva legal, especialmente en las comunidades necesitadas y de bajos ingresos, y en especial en aquellas de color.

El proyecto consiste en cultivar alimentos de maneras sostenibles, acercar los productos a quienes más lo necesitan y de forma adecuada, y que los alimentos sean, además, saludables para la gente. Es decir, cuando hablo de “justicia alimentaria”, éstas son algunas de las ideas a las que me refiero. Existe una comunidad de personas construida sobre las bases de esta idea y la misma está en pleno crecimiento.

Hay granjeros que solo se dedican a la agricultura y a lo que ellos denominan agricultura comercial, o granjeros dedicados a grandes negocios agrícolas. Y luego tenemos a los granjeros de la zona, lo que incluye granjas urbanas pequeñas y granjas familiares. La tendencia que observamos hoy en día en todo el territorio nacional es el aumento del número de personas que están adquiriendo mayor conocimiento acerca del impacto que nuestro trabajo tiene sobre la gente, el medio ambiente y las futuras generaciones.

En particular, en la agricultura lo que eso significa es que estamos construyendo una comunidad basada en estas ideas. Deseamos que ésta aumente. Creemos que toda persona debe tener alimentos. Consideramos que es un derecho, y no un privilegio. Y estamos convencidos de que los alimentos deben ser de buena calidad. Creemos que esto debe ser aceptado desde el punto de vista cultural. Tengo en cuenta todos estos ideales cuando hablo de la comunidad de la justicia alimentaria.

KWHS: Volviendo al tema de Seeds for Learning en las escuelas secundarias. ¿Funcionan todo el año? De ser así, ¿cuáles son algunos de los elementos del proyecto que varían según las estaciones?

Bolden-Newsome: Es un programa que dura todo el año en lo que respecta al trabajo realizado con los estudiantes. Vamos a contratar en estos momentos a cinco jóvenes de diversas escuelas. Ellos tienen la posibilidad de trabajar en verano y obtener una paga a cambio.

Durante el período de invierno, cuando no cultivamos, ya que obviamente nada crece en los campos durante el mes de enero, tenemos la suerte de contar con un invernadero construido en nuestras tierras. En invierno podemos continuar con la producción dentro del mismo, lo cual, por supuesto, no genera el mismo tipo de cosecha ni la calidad que tienen los productos cultivados en la tierra. Sin embargo, se utiliza como una especie de laboratorio.

Mi objetivo es lograr que los estudiantes de King se integren más en la vida agrícola y que ésta a su vez se integre más en la vida de Martin Luther King High School. El invernadero cumplirá un rol de gran importancia para lograr que esto sea posible, así los alumnos saldrán y podrán ver qué está pasando ahí fuera. Observarán cómo se cultivarán las plantas para la próxima estación. Observarán qué cosechas cultivamos de forma permanente durante el invierno, harán preguntas y aprenderán.

Enlaces relacionados

“Creemos que toda persona debe tener alimentos. Consideramos que es un derecho, y no un privilegio.”
This entry was posted in Artículos, Emprendedores y Líderes, Impacto Social, Medio Ambiente, Moda, Alimento y Más, Podcasts. Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Join the Discussion